Kadištu y las Razas Draconianas

En el principio de los tiempos interestelares por agrupamiento de constelaciones  en nuestro  contexto  de la VIA LACTEA  se encuentran los Genetistas Kadištu, un conjunto de seres de diversas Especies Inteligentes dedicados a la tarea de crear nuevas formas de vida en diferentes mundos.

Sea que los Kingú, Draconianos Albinos de la Constelación de Draco, hayan sido una de las primeras creaciones de los Kadištu en este rincón de la Galaxia, o hayan formado parte desde el principio de los primeros Kadištu en este Sector, lo cierto es que pronto esta Especie comienza a destacar sobre todas las demás. Sobre todo tras el descubrimiento del Shemanna (Oro Monoatómico), una sustancia que les concede regeneración celular, longevidad y activación artificial de la Kundalini y los Poderes Psíquicos. Sin embargo, con esto pierden su capacidad creadora espiritual, y entran en un proceso de decadencia.

Con todo, los Kingú creen que han llegado a la cumbre de la evolución, y que por lo tanto, tienen el derecho a gobernar la Galaxia, y que las demás especies deben servirles o ser destruidas. Entonces, crean a los Ušumgal, una Raza Draco inferior, para librar por ellos sus Guerras de Conquista Imperiales.

LA GUERRA DE LIRA

En cierto momento, los Ušumgal invaden la Constelación de Lira, iniciándose lo que varias fuentes han denominado la Guerra de Lira. Según éstas fuentes, Lira fue la cuna de los llamados Humanos Galácticos, la raza a la que Parks se refiere con el nombre de Imdugud.

Parks dice, además, que fue ahí, durante la Ocupación, en donde los Ušumgal habrían creado a los Mušgir, también conocidos en la antigüedad como Pazuzu, y en la Edad Media como Gárgolas; y luego a los Miminu, una Raza de Obreros, conocidos en la actualidad como los Seres Grises.

Según otras fuentes, como la norteamericana Jelaila, hacia finales de la Guerra de Lira, los Humanos Galácticos sobrevivientes huyen especialmente a las Pléyades, pero también a Sistemas como Antares, Arcturo, Proción y Tau Ceti, en donde fundan nuevas colonias. Tras la guerra, fundan también la llamada Federación Galáctica.

CREACIÓN DEL NAMLÚU: HUMANO PRIMORDIAL TERRESTRE

Se produce un largo período de paz, durante el cual las Amašutum (Mujeres Lagarto, o Lacertianas Hembras) crean en la Tierra al Namlúu, el Humano Primordial, que es etérico y andrógino, y cuyo ADN contiene información genética de una serie de Razas Alienígenas. Generalmente, se habla de 12 Razas, que bien podrían ser las Razas Antiguas que menciona Parks:

01) Los Anfibianos Abgal.
02) Los Insectanos Nim.
03) Los Reptilianos Kingú Blancos.
04) Los Reptilianos Kingú Rojos.
05) Los Reptilianos Kingú Verdes.
06) Los Reptilianos Ušumgal.
07) Los Reptilianos Šutum.
08) Las Reptilianas Ama’argi.
09) Los Avisianos Sukkal.
10) Los Felidianos Urmah.
11) Los Hominianos Imdugud.
12) Los Plasmáticos Ameli.

CREACIÓN DEL ANUNNA

En cierto momento, una extraña enfermedad empieza a atacar a los Šutum(Hombres Lagarto, o Lacertianos Machos). Éstos comienzan a volverse estériles y a morir, y un Ušumgal llamado An ofrece encontrar una solución para este problema, a cambio del auspicio y permisos necesarios para las investigaciones pertinentes.

Es posible que haya sido el propio An quien creó el virus que afecta a los Šutum, y más bien se dedica a crear nuevas razas de guerreros. Ayudado por la Amašutum Ninmah, quien ha encontrado un patrimonio genético enriquecido de los Šutum en el Planeta Nalulkara de la Osa Mayor, crea en el Planeta Duku de las Pléyades una nueva variedad de Mušgir, y luego a una nueva raza, bautizada como los Anunna.

LA GUERRA DE ORIÓN Y LA CREACIÓN DEL ADAMU

Buena parte de los Anunna se dejan corromper por los Draco, y participan activamente en la llamada Guerra de Orión. Un grupo menor de Anunna llega a la Tierra, donde serán conocidos como los Anunnaki. Al llegar a la Tierra, los Namlúu abandonan la Tercera Densidad, y se retiran al Angal, es decir, los Planos Superiores.

Aquí, los Anunnaki crean al Adamu, un tipo de humano inferior, que es un cóctel genético de razas como los Kingú Blancos, los Miminu y los Anunnaki, mezclado con genes de los homínidos terrestres; pero que, sin embargo, tiene el potencial de elevarse por encima de sus creadores, al contener también genética de los Namlúu y los Kadištu, como las Amašutum.

Esto es así porque Saam —el Anunnaki encargado por sus superiores de diseñar al Adamu con instrucciones de apagar los Codones de ADN relacionados con las emociones, con el fin de hacer del Adamu un simple obrero, similar al Miminu—, recibe la Misión Secreta de parte de los Kadištu para evitar esto. Como dice Dave Winter, nosotros somos la vacuna contra la Guerra de Orión.

Los Kadištu y las Razas Draconianas

Todo comienza con una conspiración de An, «el Séptimo de los Ušumgal» (un gran mandatario de los Ušumgal, Raza Draconiana de segunda categoría), contra Tiamata, la Reina de todos los Gina’abul (conjunto de Razas Reptilianas), para usurpar el Poder Femenino e implantar el Patriarcado.

Lo que hace An es esparcir un virus que afecta a los Šutum (Machos Lacertianosu Hombres Lagarto), volviéndolos estériles, para justificar la creación de un Ejército que proteja a las Amašutum (Hembras Lacertianas o Mujeres Lagarto). Éste Ejército, conocido como los Anunna, estaba compuesto por 1.5 millones de clones.

Tras una serie de guerras en el Cosmos, un número de 600 Anunna llegan a Uraš (la Tierra) hace unos 70 mil años, en calidad de refugiados. Estos Anunna —muy degradados tecnológicamente en comparación a otras razas alienígenas, debido a dichas guerras—, serían conocidos como los Anunnaki (Anunnas de la Tercera Densidad).

Los Anunnaki descendieron primero a los Montes Tauro, en lo que hoy es el sur de Turquía. Desde ahí planearon la desviación de los Ríos Tigris y Éufrates, para instalarse posteriormente en Mesopotamia.

El Genetista Anunnaki Saam/ Ea /Enki había creado una raza que sería conocida como los Nungal o Igigi. Llegando a Uraš, esta raza muda de piel, adquiriendo un nuevo aspecto, más parecido a los Kingú (Raza Draconiana de primera categoría, enemigos de los Ušumgal y Anunna). Estos Nungal son más altos y de rasgos más refinados que los Anunna.

Al ver esto, el Consejo Anunnaki llama a Saam a comparecer ante ellos para pedirle explicaciones, y posteriormente deciden someter y humillar a los Nungal, ocupándolos como mano de obra para los cultivos, el desvío de los ríos y la construcción de asentamientos que enlazarán con los 25 Diranna o Portales Estelares  descubiertos en Mesopotamia.

Posteriormente, tras una rebelión de los Nungal, surgen dos proyectos para la creación de nuevos sirvientes. Anteriormente, hace 1.8 millones de años, se había diseñado al primer Adamu o Adán: el Homo Erectus. Hace 230.000 años se inicia la Línea de Abel: el Homo Neanderthalensis. Saam se encarga de dar inicio a la Línea de Caín (el Homo Sapiens) hace 200.000 años. Hace unos 45.000 años, el Sapiens habría exterminado a su hermano Neandertal: Caín mató a Abel.

No se conoce ninguna Tablilla Sumeria o Mesopotámica en general que indique específicamente que Nibiru sea un planeta extra en el Sistema Solar con una órbita de 3.600 años, ni que los Anunnaki procedan de ese planeta.

Tampoco se conoce ninguna Tablilla que indique el motivo de la llegada de los Anunnaki a la Tierra. Ninguna de ellas especifica que hayan venido a buscar Oro, ni menos para reparar la Atmósfera de Nibiru. «Todo esto —afirma Parcerisa—, salió de la chistera mágica de Sitchin».

En «El Libro Perdido de Enki», Sitchin expone unos sucesos y diálogos entre Anunnakis que son completamente inventados. No aparecen en los textos originales. Éste libro, que está escrito como si fuese la traducción directa de una serie de Tablillas Sumerias, debería considerarse más bien como algo novelesco.

Es mejor estudiar las obras de filólogos como Samuel Noah Kramer, que sí son traducciones directas de los textos originales; o las obras de Anton Parks, que parecen estar más apegadas, no sólo a los textos sumerios originales, sino a tradiciones acerca de los Dioses en diversas culturas por todo el mundo, como las de los Dogón, los Hopi, los Zulú, etc.

En el principio están los Kadištu (en sumerio, «Antiguos Ensambladores de Vida»), que son los creadores de diversas Formas de Vida Inteligente en el Cosmos. Una de las Especies Kadištu son los Abgal («Grandes Peces»), unos Seres Ictianos o  Gente Pez conocida como los Nommo entre los Dogón del África.

En la Tierra, los Kadištu crearon a los Namlú’u («Inmensos Seres Humanos»), que serían los Humanos Originales, unos Hermafroditas Telépatas de unos 4.5 mts de altura.

En la Constelación de Draco, los Kadištu habrían creado a los Kingú, losDraconianos Originales, que serían la cúspide de la Familia Reptiliana Gina’abul («Genuinos Ancestros del Esplendor»), y posiblemente, la Especie más antigua dentro de esta Familia.

Los Draconianos Kingú habrían creado a los también Draconianos Ušumgal, que a su vez crearon a otras 3 razas:

1) Los Mušgir («Reptiles Furiosos»), conocidos por los caldeos como Pazuzu, y en las posteriores representaciones escultóricas medievales como Gárgolas.

2) Los Miminu («Encargados de Tareas Desagradables»), una variante de Musgir, sin cuernos, alas, ni cola; conocidos por los Zulú de África como Mantindane («Torturadores»), y en la actualidad como losGrises. Curiosamente, en la ya mencionada tribu de los Dogón, Miminu significa «hormiga», una criatura semejante a los Grises, tanto en su aspecto físico como en su mentalidad de colmena. Los Hopi de Norteamérica hablan de la «Gente Hormiga», que serían los mismos Grises Miminu.

3) Los Anunna («Descendientes de An»), que luego serían conocidos en la Tierra como los Anunnaki.

Según Parks, el primer Anunna fue Sa’am, conocido por los sumerios como Enki, y por los acadios como Ea. Éste creó a los Nungal («Grandes Príncipes»), que Sitchin dio a conocer por su nombre acadio, Igigi («Observadores»). Éstos serían los Grígori («Observadores», «Vigilantes») de la Tradición Hebrea.

Debido a la gran carga de negatividad que traían los Anunna, a la llegada de estos a la Tierra, los Namlu’u se retiraron al Angal («Gran Cielo»), es decir, las Altas Dimensiones.

Pronto, los Anunna se interesaron en Mesopotamia, al detectar ahí la existencia de 25 Dirannas («Enlaces al Cielo») o Portales Dimensionales. En todos esos lugares construyeron ciudades. Siete de esos Dirannas eran los más importantes, siendo el más importante de todos el de Kadingir («Portal de los Dioses»), conocido por los caldeos como Babili (mismo significado), y finalmente como Babilonia.

Los Anunna obligaron a los Nungal a desviar los ríos Tigris y Éufrates, de modo que pasaran por cada una de esas 25 ciudades, con sus Dirannas. Fue un trabajo muy pesado, y los Nungal terminaron revelándose, tras lo cual (hace 300.000 años, según la Cronología de Sitchin) a Sa’am le fue encargada la creación de una nueva raza de sirvientes: el Adamu, es decir, el Humano Terrestre, que contendría en su ADN la información genética de los Nungal y los Kingú.

Publicado por
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s