De Internet a Ubernet, 11 claves sobre la revolución

internet en 25 años

Decía Elizabeth Eisenstein que no pudo valorarse el impacto de la imprenta en nuestra sociedad hasta 100 años después de su invención.  Disminución de los poderes institucionales, la revolución científica, la transformación de la educación, cambios en la concepción de la infancia, etc. pueden atribuirse sin demasiado margen de error al invento de Gutttenberg. Del mismo modo, después de poco más de 20 años con la www, no resulta fácil realizar una prospección sobre cuáles serán los cambios que terminará facilitando en nuestras sociedades.

futuro

El punto fundamental es el que introduce cada una de mis charlas acerca del tema: lo más importante, la interconectividad entre personas e interacción entre información y personas, ya ha ocurrido.

Además, la mayoría de los expertos prevé un futuro en que la presencia de internet será global, inmersiva,invisible. Sensores, cámaras recogiendo datos tratados a través de software en centros de procesamiento masivos ampliarán la actual internet de las personas a la internet de las cosas. En la intersección entre ambas está la realidad aumentada, la percepción del mundo por parte del ser humano ampliada a través de tecnologías implantables, vestibles, portables.

Todo ello supondrá modelos de negocio nuevos, basados en la sociedad de los datos, científica, más medible que nunca en cuanto a lo físico y lo social.

Como también decimos desde hace tiempo, las tecnologías pueden llevarnos a escenarios idílicos o todo lo contrario.  Estos son algunos de ellos:

1) El intercambio de información a través de internet será ubicuo, invisible, como la electricidad.

2)  La conectividad de Internet será global, potenciando las relaciones entre las personas de cualquier lugar y aumentando su nivel cultural.

3) La internet de las cosas, la inteligencia artificial, el big data, nos harán más conscientes del mundo en que vivimos y  de nuestro propio comportamiento, potencialidades, limitaciones, etc.  Surgen escenarios de lo que podríamos denominar “comportamiento editable”, sin duda novedosos para un ser humano crecientemente más poderoso.

4) La realidad aumentada y los dispositivos “vestibles” ayudarán a la monitorización y feedback de comportamientos cotidianos. En el ámbito de la salud el tema tendrá especial relevancia.

5) Las TEP (Tecnologías para el empoderamiento y la participación) irán tomando relevancia, favoreciendo la implicación política y los cambios pacíficos.  Se trata de sociedades más transparentes para todos, lo cual puede generar problemas de privacidad para los ciudadanos pero a la vez facilitar la denuncia de distintos tipos de corrupción económica que antes hubiesen pasado desapercibidos. La pérdida de confianza hacia los/as corruptos será creciente, lo cual también puede significar un cambio hacia sistemas más transparentes, honestos y participativos.

6) La Ubernet difumina los límites políticos o socio económicos tradicionales, equipando al ser humano para crear los sensores, los flujos, la habilidad para reconocer patrones, para identificar causas y actuar según el insight adquirido, no sólo a nivel individual sino también trabajando de forma colaborativa en todo el mundo. Problemas globales como el cambio climático, el control de enfermedades, la conservación del agua o la nutrición, desde la mejora del sistema inmunitario de determinadas poblaciones a la prevención del problema de la obesidad, pueden llegar a solucionarse gracias los nuevos superpoderes individuales y colectivos.

7) Pueden aparecer varios tipos de Internet, con accesos, sistemas y principios diferenciados.

8) También en un sentido TAC (Tecnologías para el Aprendizaje y el Conocimiento), Internet supone la ampliación, la democratización de la educación a cualquier lugar del mundo.

9) Cuantas más son las posibilidades de la sociedad conectada, más son también los riesgos de quedar descolgado de esta. En este sentido debemos estar alerta. Intervengo este próximo viernes sobre el tema (Digital Discrimination and Social Networks International Conference) en Barcelona y dejaré claro que debemos profundizar en la atención al desarrollo de las competencias TIC, TAC y TEP para toda la población.

10) Internet puede amplificar lo peor del ser humano, pudiendo aumentar también cosas como el abuso, formas de crimen organizado, spam, etc. Creo, sin embargo, que la capacidad de adaptación del ser humano al medio, el hecho de que la experiencia de conectividad nos cambia e imprime valores positivos, puede desdibujar y volver mucho más positivo este escenario. Desde luego la educación en valores asociados a nuevas situaciones en lo digital, en escuelas y también en la familia,  será esencial.

Puede entenderse lo anterior a partir del ejemplo de la idea de Inteligencia colectiva vs. dictadura de las masas. Siempre y cuando seamos conscientes de los sesgos a los que la presión de los grupos puede conducirnos, su abundancia actual tenderá a la inteligencia, a encontrar soluciones nuevas e interesantes para los problemas que aquejan a la humanidad. Espíritu crítico, responsabilidad, potenciación de la individualidad y otros elementos de lo que hemos llamado antes “Educación de la participación”,  serán elementos que trabajarán en el sentido positivo.

Sobre individualidad algunas teorías afirman que internet uniformiza los iconos culturales entre lugares lejanos. Creo, sin embargo, que son muchas las tendencias, desde la educación (léase El elemento de Ken Robinson) a los iconos de la cultura pop actual (Lady Gaga, por ejemplo), que trabajan en el sentido de que ha llegado la era, para el ser humano, de ser relevante en la sociedad a través de lo que le hace distinto. La posibilidad de tener contacto e incluso pertenecer a múltiples y diversas comunidades online facilita este movimiento hacia el desarrollo de los talentos individuales.

11) Vivimos en la sociedad de la transparencia, se habla incluso de Big data personal, así que resulta incuestionable que la privacidad no va a vivir en los próximos años su mejor momento. Las nuevas  brechas podrían ser, de hecho,  de espíritu crítico y de las competencias necesarias para mantener nuestra privacidad en la red. Solamente los más formados sabrán hacerlo.

Acecha también la sociedad del control. En un escenario aumentado también en amenazas, es probable que renunciemos cada vez en mayor medida a ciertas cuotas de libertad y privacidad a cambio de la seguridad que nos ofrezcan los gobiernos.

 Decía Albert Einstein que nuestras tecnologías han sobrepasado nuestra humanidad.  Podemos vivir, está claro, situaciones de desajuste entre avance tecnológico y desarrollo moral, pero se trata de una cuestión necesariamente temporal: somos seres que se adaptan a su ambiente, así que es seguro que estamos evolucionando con las tecnologías. Si bien puede que vivamos momentos en los que el anonimato, la facilidad, puedan aumentar la criminalidad en internet, se trata de algo temporal. Como también veíamos enSocionomía, libro que cerrábamos con un capítulo completo dedicado al desarrollo moral en la era web, transparencia y autenticidad son valores esenciales, a veces nacidos y otras potenciados por las nuevas interacciones sociales que establecemos en internet.

En fin… si os interesa este último aspecto, podéis continuar con un artículo especialmente dedicado a la relación entre vivencia de la conectividad y las teorías del desarrollo moral de Kholberg, entre otras: Psicología científica, educación emocional y redes: algunas claves

fuente: http://www.dreig.eu/caparazon/2014/03/13/sociedad-aumentada-en-25-anos/

El triángulo de gestión de la revolución digital

La disrupción de la era digital está dando paso a un nuevo modelo económico, cuya principal característica es la aceleración del juego competitivo y donde la innovación se convierte en […]

La disrupción de la era digital está dando paso a un nuevo modelo económico, cuya principal característica es la aceleración del juego competitivo y donde la innovación se convierte en el motor del cambio. Cambios en los sistemas de planificación de recursos empresariales (ERP), en la utilización de metadatos, en CRM sociales donde cualquier empleado participa, nuevos procesos en Internet que suponen nuevos modelos de negocio, pero sobre todo nuevas tecnologías sociales que afectan a la forma de trabajar de cualquier empleado. Todo ello va a cambiar los paradigmas de gestión.

Lo cierto es que el panorama no puede ser más disruptivo para las empresas, pues losmodelos de negocio se están transformando a una elevada velocidad y los profesionales ven cómo su contenido de trabajo, la forma de trabajar y el tipo de relación con la empresa empieza a cambiar al mismo ritmo que los negocios.

Empresas más globales buscarán modelos de negocio, procesos y productos más innovadores para poder crecer o sobrevivir y, por ello, el talento de las empresas se conectará para ser más creativo mediante las tecnologías sociales y se introduciránnuevas formas de decidir, coordinarse y trabajar.

Los ejes claves de éxito de esta transformación digital serán la innovación como foco, la adecuación de las tecnologías sociales a nuevos procesos de gestión y el liderazgo como mecanismo facilitador obligatorio.

Revolución de los procesos de gestión sociales

Uno de los beneficios de la revolución digital es que vamos hacia una organización más humana donde el talento y lo social tienen más relevancia.  La complejidad de las tecnologías sociales tiene que ver más con la psicología social que con la tecnología, pero sobre todo tiene que ver con una nueva forma de gestión.

La principal cuestión que se debe resolver es el impacto que tendrá la digitalización en los procesos de negocio, que en algunos casos cambiará los modelos de negocio de forma radical. Pero sobre todo el impacto en los procesos de gestión, pues en todos los casos los cambiará. ¿Quién y cómo se decide? ¿Quién crea, cambia e innova? ¿Cómo se gestiona el talento y la inteligencia colectiva? ¿Cómo nos coordinamos y comunicamos?

Aunque podría no parecerlo, puede ser más fácil cambiar el modelo de negocio que las formas de decidir o participar, pues supone nuevos valores y nuevas formas de gestionar el talento. Entender la nueva naturaleza de los procesos de gestión, su relevancia y los nuevos mecanismos de eficiencia es la gran asignatura que tendrán las empresas del siglo XXI.

Hacia la cultura innovadora

El proceso de gestión que más protagonismo tendrá en el siglo XXI y estará en la agenda de todas las empresas será la innovación.

La innovación y sus efectos colaterales, la complejidad, la incertidumbre actuarán con poder devastador destruyendo la gestión  y la organización que hemos construido con tanto esfuerzo durante el siglo XX.

La necesidad de competitividad requerirá que la innovación disruptiva sea más a menudo proactiva, technology-push (frente al market pull), impulsar nuevos productos hacia el mercado o nuevos procesos dentro de la organización sin que lo pida nadie, ejecutando de forma rápida, desaprendiendo, cambiando los planes antes que se puedan ejecutar, donde la palabra mágica se llama hacer.

Los modelos de negocio lineales son cambiados por modelos dinámicos y variables basados en una explotación de los datos y análisis del negocio de forma intuitiva por parte de nuevos procesos de gestión del talento en la red interna (inteligencia colectiva), que genera conocimiento para tomar decisiones (soluciones de negocio).

Crear innovación disruptiva exige una nueva forma de cultura: la “cultura innovadora”en la que el riesgo, la autonomía el poder del empleado, la transparencia y la colaboración más que valores son la munición de la nueva estrategia competitiva: una poderosa apuesta por la innovación continua y disruptiva.

Cambiar los valores donde el protagonismo de la innovación resida en la base de la pirámide es una revolución cultural sin precedentes que tiene un protagonista: el líder transformador.

“Liderazgo transformador”, el potenciador de conversaciones

En las nuevas organizaciones muchos profesionales cambiarán sus funciones, algunos desaparecerán, otros serán automatizados y otros cambiarán la naturaleza de su puesto. Los puestos de antiguos jefes supervisores y controladores, especialmente en los puestos intermedios, serán uno de estos puestos que cambiarán su naturaleza y  pasaran a tener nuevos roles de facilitación, que obedecerán a la naturaleza de las nuevas organizaciones.

El nuevo líder será un social networker, alguien que entiende la naturaleza psicosocial de las redes y es capaz de gestionar el talento en red mediante la influencia, pero sobre todo es alguien que impulsa los valores tan complejos desde el paradigma actual, de las culturas innovadoras, el soporte ideológico, la visión de lo que es la nueva empresa del siglo XXI.

Las empresas no podrán esperar a que generacionalmente haya una sustitución “natural” de los nuevos líderes, tendrán que hacer un esfuerzo titánico en “reconvertir” el talento directivo existente, puesto que sin estas nuevas formas de hacer impulsadas desde arriba, la transformación digital no existirá o será poco eficiente.

La transformación digita,l como hemos visto, es cultura, personas, procesos, y también tecnología al servicio de una nueva visión empresarial. Por ello, la pregunta no es si como empresa estamos listos para esta transformación digital, pues la respuesta será muy probablemente negativa, sino si en nuestra agenda está en primer lugar este reto.

12 diferencias entre los millennials y el resto de sus compañeros de trabajo

   No se puede generalizar sobre una generación entera, pero ya hay mucha investigación que constata el choque cultural que se está viviendo en todas las organizaciones entre las anteriores generaciones y la llamada Generación Y, cuyos miembros también son conocidos comomillennials (los nacidos aproximadamente entre principios de los 80 y principios de la década del 2000).

MILLENIALS

   Los que trabajamos en consultoría y coaching con diferentes organizaciones hemos constatado muchas veces ese cambio cultural y cómo se está transformando la gestión, selección, desarrollo y retención de talento con la llegada de esta generación, que tienen una forma de colaborar, aprender y ser gestionados muy diferente a la de sus compañeros de trabajo.

   ¿Qué caracteriza a los millenials? Te lo resumimos en 12 puntos, que contienen tanto las fortalezas como los retos de esta impredecible, arriesgada y potente generación de jóvenes, que va a marcar la pauta durante los próximos años en lguerra por el talento que mantendrán las organizaciones para atraer a los mejores. 

1) Un reloj de oro después de 25 años trabajando en la misma empresa no les motiva para nada. Sólo les motivan los logros a corto plazo, que supongan en sí mismos un reto estimulante.