Evolucion 2.0

Grandes extinciones

Durante los últimos 600 millones de años se han producido 20 episodios de extinción masiva, cinco de ellos estuvieron a punto de hacer desaparecer la vida en la Tierra y aún no se sabe con certeza cuales han sido las causas de estos dramas.
Primera extincion
-435 millones de años (paleozoico-era primaria). Una larga glaciación casi acaba con la vida marina, algunos peces sobreviven y los invertebrados pagan un duro tributo.

Segunda extinción
-367 millones de años (devónico). Desaparecen un gran número de especies de peces y el 70 % de los invertebrados marinos.

Tercera extinción
-245 millones de años (en la frontera de la era primaria y secundaria). La más dramática de todas ya que perecieron el 90 % de todas las especies marinas y terrestres, en ellos, el 98 % de los crinoideos, 78 % de los braquiopodos, 76 % de los briozoos, 71 % de cefalopodos, 21 familias de reptiles y 6 de anfibios, además de un gran número de insectos. Los conocidos trilobites desparecieron para siempre con esta extinción en masa.

Cuarta extinción
-210 millones de años (triásico). desaparecen el 75 % de los invertebrados marinos. Y se extinguen los reptiles mamiferianos, dando paso a los dinosaurios.

Quinta extinción
-65 millones de años (cretácico). Desaparecen los dinosaurios y los amonites además de otro buen número de especies. Los mamíferos se extienden por los espacios terrestres y los peces se adueñan de los mares.

Los trilobites, los dinosaurios, los tigres de dientes de sable están extinguidos y sólo se les conoce por los fósiles. Los paleontólogos estiman que por lo menos el 99.9 % de todas las especies de organismos que han existido están ahora extinguidas. ¿Cuál podría ser la causa?. Probablemente, la causa de la extinción de las especies sea el cambio en el medio ambiente, en los seres vivos y en la parte no viviente del ambiente. Hay dos características que parecen predisponer a una especie a la extinción cuando hay cambios ambientales, que son la distribución en un solo lugar y la extrema especialización. 

Se considera que el cambio de hábitat tanto contemporáneo como prehistórico es la causa más importante de extinción de especies de organismos de la Tierra. A pesar de que la alteración del hábitat prehistórico ocurrió en un periodo más largo, también tuvo consecuencias graves para la vida en el planeta. En varias ocasiones, los climas húmedos y cálidos dieron lugar a climas más fríos y secos con mayores cambios de temperatura, lo que provocó que muchas plantas y animales no lograran adaptarse a las nuevas y difíciles condiciones y se extinguieron. Una causa del cambio en el clima es la corriente continental. 

La destrucción extrema y muy repentina del tipo del hábitat, podría ser causada por sucesos geológicos catastróficos. En la prehistoria, varias erupciones volcánicas arrasaron con los seres vivos en varios kilómetros a la redonda y probablemente causaron también cambios en el clima.

El registro de los fósiles revela episodios de grandes extinciones de especies de organismos, especialmente en la vida marina. Meteoritos, de diámetro de varios kilómetros, pudieron haber caído sobre la Tierra y levantado grandes cantidades de polvo, que podrían haber bloqueado la llegada de la mayor parte de los rayos solares. Los incendios causados por el impacto del meteorito pudieron haberse extendido, añadiendo hollín a la atmósfera. Por lo que muchas plantas no podrían realizar la fotosíntesis y morir, además, muchos animales que dependían de las plantas para su alimentación también habrían muerto. También podrían haberse causado un enfriamiento global por falta de luz solar e incluso haber propiciado una era glacial. Como resultado de todo esto se provocarían extinciones extendidas de varias especies de organismos. 

Un grupo de investigadores ha sugerido que el cráter de Chicxulub, en la Península de Yucatán, México, se formó como consecuencia del impacto de un meteorito que pudo haber llevado a la extinción a los dinosaurios.

Los geólogos están empezando a aceptar las extinciones en masa de especies de organismos como sucesos normales de la historia geológica de la Tierra. Ciertos periodos de extinciones en masa de diversas especies de organismos parece que fueron más el resultado de sucesos catastróficos que de cambios comunes en que se producen extinciones de especies, tales como cambios en el nivel del mar o cambios climáticos o un aumento de la actividad de predadores. Por lo que parece, que las extinciones en masa de especies de organismos tienen una función predominante en las pautas de la vida a lo largo de la mayor parte de la historia de la Tierra. 

Desde los albores de la vida en la Tierra, algunas especies de los diversos organismos que habitan al planeta se han extinguido y han posibilitado el surgimiento y desarrollo de nuevas especies de organismos que pueden adaptarse mejor al medio ambiente. Cuando ocurre una extinción en masa de una o más especies se desarrollan nuevas especies. Esto hace que las extinciones de algunas especies de organismos desempeñen una función importante en la evolución de la vida en la Tierra. Si las especies no llegaran a extinguirse para dejar su espacio a organismos más avanzados, la vida en la Tierra no habría progresado hasta lo que es actualmente, y los únicos organismos que habitarían la Tierra serían los microorganismos primigenios con que empezó la vida en el mar.




LA APARICIÓN DEL HOMBRE. EL PRINCIPIO ANTRÓPICO

Es un hecho que el material genético humano (por no hablar del parecido anatómico o fisiológico) coincide en un 98% con el de diversas especies animales. Esto induce a pensar que el cuerpo humano tiene un origen común con el de otros seres vivos. Es improbable que algún día se llegue a encontrar una prueba definitiva de la transformación que dio lugar al cuerpo del hombre; pero los descubrimientos constantes en este campo de la ciencia refuerzan progresivamente la idea de una adaptación evolutiva del mundo animal hasta llegar al hombre.

La trayectoria de la evolución ha sido única e irrepetible,
fruto de un “azar” muy especial

Las fases de tal adaptación, por lo que hoy se conoce, pueden escalonarse en varios momentos cruciales: un distanciamiento anatómico de la rama evolutiva de los primates, hace unos 2’5 millones de años; la bipedestación (andar erguido sobre dos patas), hace 2-1’5 millones de años; el desarrollo cerebral progresivo, entre un millón y doscientos mil años de antigüedad; la expansión y diferenciación de especies desde Africa hacia Asia y Europa, en sucesivas oleadas, a lo largo de un millón de años; el aprendizaje progresivo de algunas técnicas: golpeado de piedras, tallado de hachas de mano; etc.

Esta lentísima evolución sufre una discontinuidad y una aceleración sin precedentes hace menos de cien mil años. En muy poco tiempo-relativamenteaparece la cultura (arte), la técnica (industrias diversas), la religión (culto a los muertos) y el lenguaje. En menos del 4% del tiempo evolutivo más reciente, el hombre pasa de la nada cultural al nivel actual de pensamiento y dominio de la naturaleza.

En base a esto, y a todo el planteamiento evolutivo del mundo y de la vida, hace ya unas décadas que se abre paso, entre los profesionales de la ciencia, el convencimiento de que el universo entero parece programado para la existencia humana. Se comprueba, resumiendo mucho, que el universo y su evolución han reunido tales características que han hecho posible la existencia en él de vida inteligente; cosa nada fácil, de no coincidir las muchas y diversas circunstancias que han concurrido en nuestro mundo. Según Dicke (1961), la relación de intensidad de las fuerzas elementales de la materia, la edad misma del universo, etc., son tales que difícilmente de otra forma se habría llegado hoy al hombre: es lo que se llama el “Principio Antrópico débil”.

Por otra parte, en 1973, Collins y Hawking hacen notar que sólo un universo con densidad global muy próxima a la crítica, permite la creación de estrellas y galaxias. Carter (1974) añade que cualquier variación mínima en los parámetros iniciales del universo hubiera llevado a condiciones en que seria imposible la evolución hasta el nivel humano. Por tanto, el universo posee, desde su primer instante, las condiciones que permitirán la vida (síntesis del carbono, etc.) y la posible aparición del hombre en algún momento de su historia. Es lo que se conoce como “Principio antrópico fuerte”.

También las características locales de la evolución (masa y condiciones de la Tierra, núcleo de hierro, episodios catastróficos antes reseñados,…), hacen intima la probabilidad de que se reúnan de nuevo las condiciones necesarias para la aparición y desarrollo de la vida hasta el nivel humano, incluso contando con la inmensidad de astros de la Vía Láctea (Carreiras, 1997).

Ante este planteamiento sólo caben dos opciones: o el universo y la Tierra reúnen esas características “por casualidad”. c bien han sido diseñados y programados expresamente para la existencia del hombre. Quienes propician la primera solución, ante la dificultad de que el azar reúna por sí sólo esas condiciones, recurren a la hipótesis de infinitos universos -simultáneos o sucesivos, de los que sólo uno de ellos tiene las características necesarias. Naturalmente, esta teoría no tiene posibilidad de comprobación científica experimental; se trata de una postura intelectual meta-científica que, además, no tiene a su favor ninguna medida o dato observable.

Queda como única solución pragmática la de que el universo ha sido concebido con el fin de servir de asiento a la vida racional. Esto implica, como se ve inmediatamente, introducir en la discusión el concepto de finalidad; el cual escapa a la elaboración científica, pues no es medible, ni cuantificable, ni tiene ecuación que lo exprese. La ciencia, por tanto, debe concluir aquí su exposición, para dejar paso a la elucubración filosófica.

INTELIGENCIA Y CONSCIENCIA

La aparición del hombre plantea, además, otro problema de distinto orden: la actividad racional, consciente y libre. El hombre se diferencia de los animales porque utiliza conceptos abstractos; no es capaz simplemente de aprender determinados comportamientos, sino que tiene las posibilidad de relacionar ideas simples- inmateriales-, buscar causas, analizar finalidades, deleitarse en el valor estético o ético de una cosa, etc.; todo lo cual escapa a la actividad sensorial propia del reino animal. Gracias a ello existe la Filosofía, la Poesía y la misma Ciencia; toda la cultura utiliza símbolos arbitrarios y abstractos para comunicar conocimientos e ideas. Además, el hombre es consciente: tiene un yo integrador, sujeto de sus actividades y capaz de reflexionar sobre su propio conocimiento (conocer que conoce, frustrarse ante el error, etc.)

La física moderna define la materia por sus interacciones con las cuatro fuerzas elementales. Ningún efecto de esas fuerzas tiene como consecuencia el pensamiento, la abstracción o la consciencia. No hay medida cuantitativa para calibrar el valor artístico o la implicación ética. Las mismas neuronas y corrientes cerebrales no son conscientes de si mismas; y si cada una no lo es, el conjunto -simplemente como conjunto- tampoco puede serlo. El pensamiento no es una secreción del cerebro: no hay dato científico en que apoyarse para asegurarlo. Quienes defienden una postura materialista de la razón humana, lo hacen por la idea preconcebida de que sólo existe la materia; lo cual no es un dato científico, sino un prejuicio filosófico, bastante inseguro por lo demás.

Añadida a las cuatro fuerzas elementales que definen la materia, en el hombre está presente una “quinta fuerza”, no reducible a las anteriores, que se expresa en el pensamiento. Este componente novedoso del hombre se ha llamado, desde hace siglos, espíritu. Decir que el espíritu puede “emerger” de la materia, o que se reduce a una materia más organizada, son afirmaciones gratuitas. Ningún dato ni análisis científico justifica un reduccionismo así.

No cabe tampoco atribuir -como hacen algunos- la aparición de la inteligencia al desarrollo del lenguaje. Más bien lo lógico es lo contrario: el lenguaje es fruto de determinados órganos anatómicos, usados por alguien que sabe algo y desea trasmitirlo.

La ciencia, pues, debe terminar aquí su aportación a la aparición del hombre: constatando la existencia del espíritu y reconociendo que, con el método científico, no puede llegar a más. Es la hora, de nuevo, de dejar paso a la filosofía.

 

 

De acuerdo al relato bíblico que nos narra el génesis, dios habría puesto al hombre en un lugar llamado Edén luego de haberlo creado del polvo de la tierra. Dentro de éste lugar (presumiblemente una ubicación geográfica) se encontraba lo que hoy se conoce como “el paraíso” o “el jardín del edén”, que de acuerdo a los relatos, formaba parte de la región oriental del edén.

Y Dios plantó un huerto en Edén, al oriente; y puso ahí al hombre que había formado

La biblia nos dice que el Edén (palabra de origén acadio, un pueblo de estirpe semita que significa “lugar puro y natural”) era un huerto o jardín que habría existido, indicando su existencia en una región que se hallaría en el Cercano Oriente. Se dice que de él salía un río que se dividía en cuatro, a saber: río Pisón (o Wadi Baton), rodeando la tierra de Habilarío Gihón (o Karun), rodeando la tierra de Etiopía; río Hidekel (río Tígris), al oriente de Asiria y el río Éufrates.

La biblia nos habla de un huerto, y en la actualidad muchos eruditos piensan que en efecto era un sitio físicamente real al este del actual Israel, en algún lugar de Mesopotamia o Arabia. También existe la hipótesis de que el mito de Edén haya sido una adopción del Jardín de las Hespérides, donde un dragón de cien cabezas llamado Ladón actúa de guardián del árbol de la inmortalidad.

La biblia también nos cuenta que hubo una gran inundación (el diluvio universal), y que a consecuencia de esto, el jardín quedó bajo las aguas. Ya veremos más adelante que este es un punto muy interesante si se trata de ubicar geográficamente a Edén y encierra una relación con la antigua Sumeria.

La versión de los setenta (o biblia de los setenta) tradujo la palabra hebrea para jardín (gan) por la palabra griegapa‧rá‧dei‧sos (en latín paradisus), a este hecho se debe la asociación de la palabra española “paraíso” con el jardín de Edén. El término griego a su vez procede del persa paerdís, que significa “cercado”, compuesto de paer– (alrededor) y dis (crear-hacer), un “lugar cercado para crear”; otro punto de interés, los persas lo relacionaban con un sitio “cercado/amurallado” donde se “creó” o se hizo “algo”, en relación a la creación bíblica del hombre.

Jenofonte, historiador, militar, filósofo griego y discípulo de Sócrates, en su relato Anábasis (La marcha de los Diez Mil) hablaba del famoso jardín o paraíso persa; su significado original hace referencia a un jardín extenso y bien arreglado, que se presenta como un lugar bello y agradable, donde además de árboles y flores se ven animales enjaulados o en libertad.

Tomó, pues, Dios al hombre, y lo puso en el huerto del Edén, para que lo labrara y lo guardase

De aquí podemos deducir que dios, después de haber creado al hombre lo puso en un lugar específico: Edén. Ahí trabajaría y cuidaría del lugar. En este lugar, Dios le otorgaría al hombre todo aquello que necesitase para tener gozo, placer y armonía, de este modo no le faltaría nada.

Como vemos, “paraíso” y Edén no son lo mismo. Edén bien pudo haber sido un área geográfica, ciudad o país, y el paraíso/jardín algún “sector” dentro de Edén.

El jardín de Edén

Hagamos hincapié en un punto interesante antes de proseguir. Se suele decir en la actualidad, que Dios como concepto filosófico y religioso se refiere a una deidad suprema, a un (1) Dios, de acuerdo a las creencias monoteístas. Pero, la palabra Dios es de origen pagano, tomada posteriormente por las corrientes judías/cristianas/neocristianas, al ser de origen pagano, se refiere a la adoración de dioses, (más de 1). Algunas creencias antiguas traducen el la palabra “dios” como creación o creador. Todavía existen “hipótesis encontradas” referente a la palabra Dios; de acuerdo a varios autores y creencias, “Dios” proviene del latín (aproximadamente 70% del español viene heredado del latín), “Deus” que a su vez viene del griego “Zeus“. Recordemos que Zeus era en la mitología griega considerado padre de los dioses y supervisaba el universo. Así que tenemos a “Deus-Zeus-Dios” o lo que es lo mismo, “Dioses (o el padre de los dioses)-un Dios“.

Otros autores dicen que el término “Dios” viene directamente del griego, dándole el significado “de Zeus“, “que viene de Zeus“. Aunque también existen otros que no relacionan el término directamente con “Zeus” sino que viene del griego antiguo “theos” que era usada para “describir a dios” más no significaba “Dios” como palabra.

Es vital hacer referencia a un punto importante, muchas de las creencias e ideas preconcebidas en relación a dios y a la creación de la humanidad han sido interpretadas de forma incorrecta (de ahí el uso del términopreconcebido). Lo que muchos no saben es que la biblia que se podría considerar “más original” en cuanto a contenido es la hebrea, y no las muchas traducciones que se han hecho de esta; que en la mayoría de los casos se encuentran una inmensa cantidad de palabras mal traducidas, por ende mal interpretadas.

Cuando se consulta la biblia hebrea, el término usado para referirse al “creador” de la humanidad es Elohim. Este término es usado como plural mayestático, o el superlativo de Dios. “El” sería literalmente “Dios”, y el plural de su forma extendida, Elohim, debería entenderse literalmente como “dioses“. También cabe mencionar la historia de la lucha de Jacob, el patriarca mencionado en la biblia, quien posteriormente fue llamado Israel (Isra-EL: el que lucha con(tra) El) por haber luchado con Elohim y los hombres.

Los Elohim dijeron: “Hagamos al hombre a imagen y semejanza nuestra

Y dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza” Génesis 1:26. Claramente se está hablando en plural.

Pues bien, en el jardín de edén (recordemos, un lugar dentro de una ubicación geográfica conocida en ese entonces como Edén) Dios habría colocado dos árboles especiales: el árbol de la ciencia del bien y del mal y el árbol de la vida.

Pero Adán y Eva tuvieron curiosidad, y desobedecieron a su Dios comiendo “la fruta prohibida” del árbol de la ciencia del bien y del mal y comieron del fruto del conocimiento, de acuerdo a esto, se podría asumir que ellos lograron entender la diferencia entre el bien y el mal al obtener el conocimiento, pero ¿el conocimiento de que? ¿qué fue lo descubrieron o aprendieron?. El concepto del bien y el mal son relativos de acuerdo al punto de vista de cada quien y a la interpretación que se le pueda dar en una época concreta, así que asumo que este “conocimiento” los hizo diferenciar entre lo bueno y lo malo desde su punto de vista: tuvieron conciencia. Por este motivo fueron echados del paraíso, pero según se da a entender, continuaban en Edén.

Aclaremos algo, y desde mi punto de vista: aquí no estamos hablando de comer “manzanas prohibidas” de un árbol, definitivamente no fueron manzanas lo que Adán y Eva consiguieron en Edén, como tampoco creo que se tratase de un árbol en el sentido estricto de la palabra.

El ser humano ha llegado a ser como uno de nosotros, pues tiene conocimiento del bien y del mal. No vaya a ser que extienda su mano y también tome del fruto del árbol de la vida, lo coma y viva para siempre” Génesis 3:22

Otro punto interesante, aparte del árbol del conocimiento, existía uno que le proporcionaba vida eterna a “ellos“, si, a ellos y definitivamente no querían que los humanos tuvieran vida eterna. “El ser humano ha llegado a ser como uno de nosotros“. Si nos vamos a los textos antiguos encontramos cualquier cantidad inmensa de referencia a dioses, no a un solo dios. Eso, más que interesante es revelador, es en nuestro tiempo que muchas religiones hablan de un (1) dios, siempre, en toda cultura que nos haya precedido se hablaba de dioses…en plural. Y como se aclaró en párrafos anteriores, la palabra Dios es pagana, y el paganismo habla de dioses.

La biblia nos cuenta que para proteger el acceso al árbol de la vida, y así evitar que Adán y Eva “comieran” de el y tuvieran inmortalidad, dios puso al oriente de Edén a unos guardianes (querubines) y una espada ardiente, que podía moverse por cualquier parte para evitar el acceso.

Luego de expulsarlo, puso al oriente del jardín del Edén a los querubines, y una espada ardiente que se movía por todos lados, para custodiar el camino que lleva al árbol de la vida” Génesis 3:24

Tenemos entonces a dos guardianes (querubines: ángeles) y a esta “espada ardiente” (que se mueve) custodiando el acceso al árbol de la vida. Aclaremos algo, si la memoria no me falla en los textos bíblicos antiguos, la palabra “ángel” no existía, se hablaba era de mensajeros. En mi cabeza no termina de entrar la imagen de un ser tipo humano con alas haciendo las veces de ángel guardián. Por otro lado, lo de la espada flameante, con capacidad de moverse por todos lados…pues definitivamente no era una “espada” como tal, se trataba de algún “objeto” u “artefacto”, que quizás resplandecía o tenía fuego a sus lados.

Todo esto me hace recordar a la epopeya de Gilgamesh, aquel personaje legendario de la mitología sumeria que tiene que pelear contra un “guardián” que protege el acceso a una “zona restringida” en donde se encuentra la planta de la eterna juventud. Curioso hecho este, si relacionamos el árbol de la vida en el jardín de Edén con una planta de la eterna juventud. Otro dato curioso de la historia de Gilgamesh es que este, después de haber encontrado la planta que le devolvería la juventud, aparece una serpiente que se la roba. Y como siempre, la historia nos lleva a sumeria…y a las serpientes.

Dios creo al hombre del polvo de la tierra, y lo moldeo a su imagen y semejanza (lleno de imperfecciones vale decir), pues nuevamente aparecen los sumerios, ya que según sus escritos antiguos los dioses crearon al hombre del barro de la tierra. De este tema se puede leer más en el artículo La Historia secreta de los Sumerios y en Dioses en la antigüedad: mayas, egipcios, sumerios, así se podrán hacer comparaciones y tener un punto de vista más claro, y se verá de forma plena la gran cantidad de similitudes entre las historias del génesis y los textos sumerios.

Del mismo modo que sucede con la historia bíblica del Diluvio universal, y la historia de Gilgamesh de la Mitología sumeria; se pueden encontrar puntos u origen en común, o influencia con la historia bíblica de la creación del Hombre. En la mitología Sumeria, el dios Enki creó a los seres humanos y a un lugar donde el hombre podía vivir sin miedo a los animales, un lugar sin terror; pero posteriormente Enki descubrió que los humanos tenían un comportamiento inadecuado, y por ello los expulsó de este paraíso. Los humanos tuvieron acceso al conocimiento, y esto fue motivo (principalmente) por el que fueron expulsados.

Y el Señor plantó un jardín en Edén, mirando al Este, y puso al hombre dentro

Muchos estudiosos y arqueólogos en la actualidad tienen más que sospechas sobre la posible ubicación de Edén y el jardín paradisíaco mencionado por antiguos textos orientales y occidentales y se comienzan a desvelar aspectos oscuros de los primeros pasos de la civilización.

El egiptólogo británico David M. Rohl cree haber encontrado geográficamente el lugar donde pudo haber estado Edén. Tras cotejar fuentes bíblicas con textos antiguos, Rohl señala que el primer granero de la humanidad se encontraba a orillas del lago Urmía, cerca de la ciudad de Tabriz, en la frontera de Turquía e Irán, y a dos pasos de los míticos yacimientos sumerios de Irak. De nuevo aparece Sumeria como referencia…casualidad?

No lejos del lago Urmía se encuentra el yacimiento de Göbekli Tepe, un conjunto megalítico descubierto en 1995 que se halla en el curso superior de los ríos Éufrates y Tigris, en la región donde la Biblia situaba el Paraíso, en un solitario desierto de piedra caliza en el sudeste de Turquía, cerca de las fronteras de Siria, Irak e Irán.

Göbekli Tepe: Documental

La arqueología coincide con las investigaciones de ingeniería genética vegetal. Según Ezequiel 28:14, el jardín del Edén estaba emplazado en un monte sagrado, como el Göbekli Tepe. Asimismo, este yacimiento se encuentra muy cerca de la ciudad de Urfa, donde la Biblia sitúa la gruta en la que nació Abraham, y en cuyo entorno “se percibe un gran peso mitológico”, en palabras de Klaus Schmidt, de la Universidad de Heidelberg y director de las excavaciones de este misterioso yacimiento turco. De acuerdo con una versión de la Biblia original hebrea, Abraham salió de Urfa para emprender camino hacia la tierra prometida en torno a 1800 a. C., lo que pudo contribuir a que la parábola de Adán y Eva apareciera en el Antiguo Testamento.

Volviendo a la teoría de Rohl, la verdadera identidad de los ríos Gibón y Pisón (mencionada anteriormente) fue revelada por Reginald Walker, un erudito británico ya fallecido que publicó sus hallazgos en 1986. En esa región del planeta fluyen las aguas de río Aras. Pero antes de la invasión islámica del siglo VIII, tal y como descubrió Walker, el río Aras era conocido como el Gaihun, equivalente al hebreo Gihón.

Por su parte, Rohl encontró diccionarios victorianos que se refieren a ese río como el Gihón–Aras. En su libro, Walker afirma que el Pisón es simplemente una derivación del hebreo Uizon –muy parecido a Pisón–, nombre de un acuífero que riega las tierras de la región.

El controvertido egiptólogo británico afirma que los habitantes del Paraíso emigraron a Mesopotamia en el sexto milenio a. C., estableciéndose en Sumeria, donde floreció una gran cultura que dio lugar a la invención de la escritura y a la creación de Uruk, considerada la primera gran ciudad de la humanidad. Según la Biblia, la llanura de Sumer, al sur de la ciudad de Zagros, es el lugar donde emigraron los descendientes de Adán tras el diluvio universal.

Como vemos hasta ahora, hay más de un erudito y arqueólogo saboreando la posible ubicación del Edén bíblico, y todos coinciden en un mismo punto geográfico: antigua Sumeria, actual Iraq, a orillas del golfo pérsico. En los últimos años los arqueólogos han obtenido indicios de una ola de asentamientos humanos a lo largo de las costas del Golfo datados hace 7.500 años, aproximadamente. La inundación del golfo pérsico que mencionan los arqueólogos, bien pudo haber obligado a los habitantes de esta zona a emigrar a Mesopotamia.

Y aquí pasamos a otro descubrimiento de mucho interés.

En un estudio que se detalla en la edición de diciembre de 2010 de la revista Current Anthropology, tiene amplias implicaciones para los aspectos de la historia de la humanidad. Por ejemplo, los científicos han debatido sobre si los primeros humanos modernos salieron de África, con las fechas tan tempranas como 125.000 años atrás y tan reciente como hace 60.000 años (la fecha más reciente es el paradigma aceptado en la actualidad), de acuerdo con el investigador del estudio Jeffrey Rose.

Jeffrey Rose, arqueólogo e investigador de la Universidad de Birmingham en el Reino Unido, sostiene que bajo el Golfo Pérsico se hallan pruebas sobre la migración y asentamientos de los primeros humanos durante más de 100.000 años, antes de ser inundada por el Océano Índico hace unos 8.000 años.

Datos históricos sobre el nivel del mar muestran que, antes de la inundación, la cuenca del Golfo habría estado por encima del agua hace unos 75.000 años. Y habría sido un refugio ideal ante los desiertos ásperos que lo rodeaban, con agua fresca proporcionada por los ríos Tigris, Eufrates, Pison y Gihon, así como por manantiales subterráneos. Cuando las condiciones fueron más secas en las zonas circundantes, el oasis del Golfo sería, en sus mayores límites, una superficie expuesta. En su apogeo, la cuenca expuesta habría sido del tamaño de Gran Bretaña, dice Rose.

El arqueólogo inglés también sugiere que las piezas vitales del rompecabezas de la evolución humana pueden estar ocultas en las profundidades del Golfo Pérsico.

Creo que la teoría de Jeff es audaz e imaginativa, y se espera que agite las cosas“, dijo Robert Carter de la Universidad Oxford Brookes en el Reino Unido a LiveScience. “Reescribiría completamente nuestra comprensión de la migración fuera de África. Está lejos de ser probada, pero Jeff y otros desarrollarán programas de investigación para probar la teoría.”

Todo esto es sumamente revelador, pero no es nuevo. Ya en las antiguas tablillas sumerias se hablaba de asentamientos en esta región del planeta, claro está, por ser hipótesis tan polémicas, rápidamente han sido rechazadas y criticadas por la arqueología conservadora. Sin embargo, ante estos hallazgos y estudios por parte de arqueólogos, investigadores y eruditos..sencillamente no se que más pueden decir para seguir negando lo que está a la vista.

Dicho lo anterior, en ningún caso digo que esto es una prueba definitiva, o que de una u otra forma este artículo expresa toda la verdad y nada más que la verdad. Pero, pienso que los típicos detractores de este tipo de hipótesis tendrán que buscar mejores escusas.

Y hay una sugerencia de la mitología, también, señaló el Inglés Rose. “Casi todas las civilizaciones que viven en el sur de Mesopotamia han hablado de alguna forma del mito de la inundación. Mientras que los nombres pueden cambiar, el contenido y estructura son coherentes desde 2500 aC hasta el relato del Génesis a la versión del Corán“.

En Australia también encontramos relatos similares de sus aborígenes. Dicen que Indjuwanydjuwa, un dios creador, ha creado este mundo. Él creó todo. Creó a un hombre y a una mujer a partir del barro. Entonces les dijo al hombre y a la mujer que hicieran más gente para llenar el campo.

La parte final de como la humanidad  fue creada y la creación de Adán y Eva es difícil de entender, sin embargo, cuando se profundiza en el tema, te grita directamente. Las similitudes mencionadas anteriormente en las historias de la creación de la humanidad, el diluvio, etc. todas tienen una raíz en común: Sumeria.

El mito de la creación. 1 de 9

¿Quienes fueron Adán y Eva?

De acuerdo a las creencias judías, cristianas y musulmanas, Adán y Eva fueron los primeros humanos creados por dios para poblar la tierra, y habitaron las zonas de las que hemos estado hablando: el famoso Edén y su jardín. De acuerdo a los relatos, Adán fue creado primero del polvo de la tierra a través de la alfarería, y posteriormente Eva fue creada de la costilla de Adán. Hay que entender, como seres del siglo 21 que estos eran relatos alegóricos, está demás decir que un ser humano jamás podría ser creado de polvo usando la alfarería, y mucho menos usando una costilla de otro.

En las épocas en las que se escribieron estos relatos, es muy probable (o seguro) que las personas, a falta de una mejor explicación a algo que no entendían, trataran de relatar los acontecimientos de la forma que mejor pudieran. Imaginemos por un momento a un individuo viviendo hace 4000 años atrás con un Smartphone en sus manos..sería toda una locura, nadie sería capaz de entender aquel artefacto que emite sonidos y luces y es capaz de producir palabras como si hablara…sería muy difícil de describir para alguien que sencillamente no sabría como hacerlo. Del mismo modo ha pasado así con muchas otros relatos, que a falta de una mejor explicación, era necesario recurrir a una alegoría; en otras palabras, representar una idea valiéndose de formas humanas, animales o de objetos cotidianos y conocidos por el hombre de aquella época, pero que hoy si podríamos entender de una forma mucho mas correcta y lógica. Venga hombre! que estamos en el siglo 21!

La palabra Adán en hebreo, significa “hombre”, “sangre”, “rojizo”. Eva significa “vida”, “para vivir” o “fuente de vida”. El motivo de la creación de estos dos humanos es discutido, pero como dice la biblia y en perfecto español: “Porque no había Adán para labrar la tierra.” En otras palabras, se necesitaba “mano de obra” y dios (o los dioses) crearon al hombre. Nótese el uso para el término Adán; este no hace referencia a un nombre propio, sino más bien a “algo” o a un conjunto de algo.

Adán, Eva y el jardín de Edén. Documental. 1 de 5

En la historia sumeria, que es de donde provienen muchos de los relatos bíblicos, se usaba la palabra Adamuspara referirse al primer humano (s) creado. De acuerdo a lo descubierto en las tablillas sumerias, Alulim habría sido el nombre del primer humano creado, generalmente se le identifica como Adapa, hijo de Enki. Alulim (Adán) habría reinado 28800 años. Si reino…entonces era un rey/dios.

Siguiendo con los relatos sumerios, los Adamus (Adán y Eva) fueron creados en un sitio “aislado/cercado” al que llamaban Casa de Shimtî, que viene siendo aliento – viento – vida. ¿Habrá que recordar que la biblia habla de dios creando a Adán y le da vida y espíritu a través un soplo/viento? Se entiende claramente el gran parecido de ambas historias.

Entonces tenemos que, Adán como término, no se refiere a un nombre propio, sino a un conjunto de humanos que fueron los primeros creados: Adamus; esto visto desde el punto de vista tanto sumerio como egipcio. Eva bien pudo haber sido “fuente de vida” más no un nombre para referirse a una sola persona, sino a un “proceso” que dio vida a Adamus, “los primeros creados” o “el conjunto de los primeros creados”. Esto no es una traducción literaria, sino el sentido que se le da de acuerdo a cada término.

Analizando esto, si desde el punto de vista bíblico Adán era  “sangre, rojizo, hombre” y Eva era “vida, fuente de vida”, y se les insufló ( introducir a soplos o inyectados, un gas o vapor dentro del cuerpo) el aliento de la vida; y desde el punto de vista sumerio los Adamus fueron creados en la Casa de Shimtî que viene siendo aliento – viento – vida, se podría entonces decir que hay una similitud extraordinaria en cuanto al significado de los términos. Entonces se crearon a los primeros humanos (Adamus) en un entorno controlado dándoles el “aliento de la vida” o donde estuvo la “fuente de la vida” que sería el significado de la palabra Eva: Edén el lugar, Eva la fuente de la vida y Adamus-Adán los primeros creados. No parece nada descabellado pensar en esto como una posibilidad.

Lejos de la creencia de que solo tuvieron 2 hijos, Adán y Eva tuvieron en un principio a 3 hijos, Caín, el primogénito y primer ser humano nacido fuera del Paraíso; Abel, segundo hijo varón asesinado por su hermano Caín; y Set, su tercer hijo. Esta parte de la historia es muy conocida, Caín mata a Abel, posteriormente es desterrado de la tierra y enviado a la tierra de Nod, que se cree según la traducción de la palabra hebrea nodedim significa “fugitivos”. De acuerdo a los relatos bíblicos, Adán también sería expulsado a estas mismas tierras posteriormente. Se les atribuyen otros hijos e hijas sin embargo no se les conoce nombre alguno.

Salió, pues, Caín de delante de Dios, y habitó en tierra de Nod, al oriente de Edén

Basándonos en lo anterior, Adán y Eva ya habían sido expulsados del paraíso, tuvieron 2 hijos, Caín mata a Abel; éste es expulsado también…y posteriormente Adán también. Según podemos ver, fueron expulsados “del paraíso” a una zona al oriente de Edén.

Expulsó, pues, a Adán y puso querubines al oriente del jardín de Edén

Según el Génesis Rabba, Eva no existía todavía. En su lugar habían bestias, aves y otros seres vivientes, con los cuales Adán copuló, pero no sentía satisfacción por no ser de su misma especie. Fue entonces cuando dios formo aLilit, la primera “esposa” de Adán.

Después de la muerte de Abel y el destierro de Caín, Adán y Eva tienen a otro hijo, Set (en la mitología egipcia tenemos a Seth, divinidad patrona de las tormentas, la guerra y la violencia..curioso parecido). Adán tendría para ese entonces 130 años de edad, como veremos eran personajes muy longevos. Adán moriría a los 930 años y a Set se le atribuye una edad de 912 años. De acuerdo a las escrituras antiguas, tanto Adán como Eva tendrían una edad avanzada al momento de ser creados, es decir, no fueron niños sino creados ya adultos. Se suele decir que tendrían entre 20 y 30 años de edad.

A modo de reflexión, hagamos los siguiente: si a mi, como humano que vive en el siglo 21, alguien me dijera “hemos creado a un ser  en un sitio apartado/cercado/controlado para que cultive la tierra, tiene entre 20 y 30 años y está listo para procrearse y poblar la tierra” ¿qué conclusión tendría? Al menos en mi caso, lo primero que se me viene a la mente es la ingeniería genética, la creación de un ser en un laboratorio, que casualmente es un sitio cercado y controlado. Si le ponemos el mismo ejemplo a alguien del siglo primero o a un Neandertal ¿qué pensaría éste? lo más probable (y así lo dice la historia) es que hable de algún tipo de magia, “seres mágicos” o “dioses” con capacidades incomprensibles.

Algunos autores nos dicen que  en su origen, el personaje literario de Adán fue tomado por los judíos de laliteratura sumeria, en concreto de la Epopeya de Gilgamesh. Se trata de Enkidu (criatura y compañero de aventuras de Gilgamesh, creada por Enki). Los judíos conocían la tradición literaria sumeria por haber sido desterrados como esclavos a Babilonia, como también conocían la tradición literaria egipcia, de la que tomaron la historia de Job y otros elementos, por haber emigrado también allí.

En el caso de Eva sería igual, según la mitología Sumeria, la diosa Ki (en sumerio: tierra. Una de las más importantes diosas de la mitología de Mesopotamia) creó con la costilla del dios Enki a una diosa llamada Nin-ti(mujer de la costilla).

Otros autores nos dicen que el personaje Adán se relaciona con el dios sumerio An o Anu (dios del cielo y padre de los dioses).

En la antigua mitología de Egipto, el primer dios que llegó a la tierra se llamaba Atum, que significa “totalidad”, “El que existe por sí mismo”. Al igual que con el Adán bíblico, Atum estaba desnudo y necesitó de “taparrabos”. En la historia egipcia de la creación se decía que la primera diosa, Tefnut, surgió de Atum. El apodo mesopotámico era Nin-ti, como la diosa sumeria que se mencionó anteriormente. Recordemos que Eva también fue creada de la costilla de Adán.

Se nos dice que Caín le golpeó hasta matarle a su hermano Abel, más joven y más favorecido, y que su sangre clamó desde el suelo. Entre el panteón antiguo, el dios Anu puede ser identificado con el Caín bíblico. Según la epopeya hitita “la Realeza en el Cielo,” Anu atacó a su hermano Alal, más favorecido, y le hizo “bajar a la tierra oscura”, referencia que puede denotar muerte. Después de vencer a su superior Alal (Abel), Anu (Caín) fue atacado entonces por un misterioso vengador llamado Kingu. Kingu también fue derrotado, pero no antes de dañar los genitales de Anu. Kingu no es mencionado explícitamente en el Libro del Génesis, sin embargo Caín habla personalmente de la lesión sufrida a su órgano masculino en Génesis 4:13.

Caín (Anu) retuvo su trono, pero fue desterrado. Su castigo también incluía al menos la pérdida temporal de potencia sexual. A pesar de todo, por el reconocimiento de su importancia y la preocupación por su seguridad, recibió un medio de protección. Según la tradición judía, la señal de Caín consistió en unos “cuernos capaces de detener a posibles asaltantes” En la tradición mesopotámica, el casco con cuernos designaba a un rey-dios. El dios Caín (Anu) estaba ausente de los asuntos cotidianos del “mundo.” Se supone normalmente que esto fue por elección propia, pero la Biblia indica otra cosa. No obstante, él fue célebre por el triunfo sobre su hermano Abel (Alal), y se le llamó “Primero Entre los Dioses.” Consistente con esto, la genealogía de Caín dada en el Génesis es la sucesión regia de los dioses que conocemos por la arqueología y el mito.

Estos últimos párrafos nos dan una visión diferentes (y audaz) de la cadena Adán-Eva-Caín-Abel. Comparando los relatos bíblicos con los relatos sumerios, podríamos llegar a la conclusión de que Adán fue un dios, y sus hijos también. Pero, recordemos que la palabra “Adán” pudo haber sido usada para referirse a un “conjunto” (Adamus) y no como nombre propio.

En el mito griego de la creación (el olímpico), los papeles del varón y de la mujer están invertidos. No fue un dios sino Gaia (“la Madre Tierra”) quien surgió primero del caos acuoso y engendró a Urano (el Anu mesopotámico), el “Primer Padre.” Urano (Anu/Caín) entonces se convirtió en el consorte de Gaia y engendraron a los primeros dioses.

En otra versión del mito griego de la creación (el pelasgo), es una diosa de nuevo, Eurínome (“La que Recorre Todo el Mundo”), la cual “se movía sobre la superficie de las aguas. Mediante su iniciativa localizó a Ofión, la “Serpiente Nativa,” y formó una pareja con él. Sin embargo, pronto se originó una disputa en esta primera pareja. Eurínome “le hirió la cabeza con su talón, le golpeó los dientes con el pie, y lo desterró. Ahora comparemos con el relato del génesis 3:15: “Y pondré enemistad entre ti [la serpiente] y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar” Bastante similitud diría yo.

Combinando los dos relatos griegos, la diosa primero formó pareja con un varón de entre los homínidos indígenas, y después con el hijo que tuvo de ese varón. Sus nietos, los primeros dioses, habrían poseído los 3/4 de sus propios genes (en términos redondos). La siguiente generación de dioses, si también nacieron de ella, habría poseído los 7/8 de sus genes originales. Desde la perspectiva griega, son los hijos de la diosa (“los hijos de Gaia”) los que tienen una gran importancia en la creación de la nueva raza. Gaia pudo haber requerido a una nodriza de entre las mujeres indígenas. Sin embargo, después de tener un hijo con el varón nativo, éste no habría tenido más utilidad para ella. Ofión (el tímido Atum/Adán) fue literalmente expulsado de su jardín.

Otra característica común de las historias de la creación de los griegos, egipcios y hebreos es que el varón y la hembra originales no son “creados iguales” o juntos. Uno precede al otro en el tiempo, y por consiguiente en importancia. En el mito griego, la diosa parece formar pareja con un “Adán” de una raza o especie más antigua y como consecuencia lo domina. En el mito egipcio, es Atum quien llega caído del cielo y se convierte en el primer dios. En el relato hebreo del Génesis, se nos dice que Eva fue creada de la “costilla” de Adán, y por consiguiente la mujer estará sometida al hombre. Sin embargo, el sutil juego de palabras del autor patrístico disimula el crítico papel que tiene la diosa “Ti” (Hathor/Nin-ti) en la creación de la raza humana. Lejos de parecer una antigua guerra de sexos, la Biblia y otras historias antiguas pueden conservar el recuerdo de que una nueva raza, o incluso especie, fue “creada” con la ayuda de una raza preexistente. En un sentido práctico, los nuevos seres no podrían, por otra parte, tener un sistema inmunológico totalmente eficaz, y posiblemente les faltarían otras adaptaciones genéticas necesarias para sobrevivir y prosperar. En la mitología sumeria se nos habla también de la creación de una nueva raza a partir de una ya existente; el mito de creación Maya y Azteca también mencionan algo muy similar en su mito de la creación.

Otro punto que comparten en el mito de la creación es una explicación que describe los comienzos de la humanidad, la Tierra, la vida, y el universo usualmente como un acto deliberado de creación realizado por una o más deidades. Numerosos mitos de creación comparten a grandes rasgos varios temas similares. Motivos comunes comprenden el fraccionamiento y diferenciación de las partes del mundo a partir de un caos primordial; la separación de los dioses madre y padre; la elevación de la tierra de un océano infinito y atemporal; o la creación a partir de la nada. Esto no solo se da en el medio oriente, también lo podemos observar en culturas como la hindú, la maya, azteca, etc.

Algo que podemos notar en la gran cantidad de relatos históricos es el cruce sexual entre familia. Padres con hermanas e hijas; madres con hijos, hermanos y cónyuges; estas uniones fueron frecuentes entre los primeros dioses y diosas, como atestigua la mitología. De cualquier forma parece que querían preservar su “linaje de sangre pura” sin mezclarse con los mortales.

Los matrimonios entre hermanastros también serían comunes, especialmente entre los dioses y diosas más jóvenes. En la “llegada” de una nueva variedad genética, la meta habría sido primero formar parejas con una línea más antigua, y después dejar aflorar la mayor parte de sus rasgos. Asumiendo que éste era el caso, puede hacerse muy difícil de determinar la extensión de nuestra herencia genética o su carencia en antepasados extintos como los Neandertales. Sin embargo, no podemos esperar comprender completamente los varios mitos de la creación hasta que entendamos bien nuestro propio genoma y su relación con los homínidos más recientes.

Del análisis del Cromosoma-Y paterno se estima que el antepasado común masculino del hombre moderno pudo haber vivido hace aproximadamente 50.000 años. Esto no significa necesariamente que este “Adán” fuese “creado” hace 50.000 años. Sólo puede significar que todas las líneas colaterales se extinguieron. Basándose en los estudios del ADN mitocondrial materno (ADNm), se creyó una vez que el antepasado común femenino había vivido al menos hace 200.000 años. Sin embargo, se ha descubierto recientemente que la velocidad de mutación del ADNm es veinte veces mayor que el del Cromosoma-Y. Esto significa que, después de todo, esa “Eva” genética no sería mucho más antigua que el Adán “genético,” sino que podría ser de su misma edad o considerablemente más joven. En este momento no es posible decir si hay una incompatibilidad entre el Cromosoma-Y y el ADNm de los humanos modernos. Ni parece posible determinar si nuestros antepasados comunes empezaron con un genoma limpio, es decir, fueron creados en el sentido tradicional.

La mitología Maya cuenta que los dioses Tepeu y Gucumatz (el Quetzalcóatl de los aztecas), referidos como “los creadores” o “los fabricantes”, se imaginaban las cosas y aparecían. Se imaginaban montañas, la tierra, los océanos, el cielo y los animales y una vez que los imaginaban, estos aparecían. En sus relatos, los dioses dividieron el cielo de la tierra, y decidieron crear a los humanos para que les sirvieran. Usando barro crearon al hombre, pero este se deshacía al mojarse. Luego hicieron al hombre de madera, pero no resultó tampoco porque no tenía alma. Así que los dioses enviaron una inundación (o diluvio) para destruir todo y volver a empezar. Finalmente el hombre es creado de maíz. La mitología Azteca también tienen referencias similares. Podemos ver que también los humanos se formaron de una raza anterior, fue una especie de evolución: los dioses fueron creando al hombre en un aparente juego de ensayo y error.

Los chinos creen también que al principio no había nada, y la tierra y el cielo estaban juntos. El dios Pan-Gu despertó después de 18000 años y la tierra y el cielo se separaron. Cuentan que las montañas se formaron de su cuerpo y sus extremidades, los ríos y océanos están hechos de sus sangre; la tierra fértil es de sus músculos y los caminos son sus venas. Su sudor cayó en forma de lluvia y las pequeñas criaturas que poblaban su cuerpo (pulgas en algunas versiones), llevadas por el viento, se convirtieron en los seres humanos. Aquí también podemos ver que los humanos se formaron de una raza anterior.

Los Indios Apache también tienen su historia, y muy curiosa. Cuentan que al principio no había nada, y que de pronto apareció un disco delgado con un hombre adentro, con el vino la luz, el amanecer y el atardecer. Dicen que “El creador” formó o trajo a más dioses para que supervisaran las cosas en la Tierra. Creó trabajadores para que ayudaran a construir la Tierra. Una vez que el trabajo había terminado, despareció, dejando a los otros la tarea de crear a la población de la Tierra. Muy similar a las historias que podemos encontrar en Mosopotamia.

Extracto del capítulo 2 del libro “La arqueología y los Patriarcas”

El Libro bíblico del Génesis es un libro de orígenes, un libro de la creación, y un libro de la vida. No es un libro de ciencia, pero transmite fielmente una cualidad que es compartida por todas las cosas vivientes. Hoy tenemos al menos una comprensión activa de cómo se construye la vida. Los tres mil millones genes (el genoma) de un ser humano están formados por moléculas unidas de Ácido Desoxi-Ribonucleico (ADN), el cual se enrolla herméticamente en forma de una doble hélice, como una escalera de caracol. En otras palabras, las contribuciones genéticas de dos padres se unen para imprimir un único “Libro de Vida” para cada persona, animal o planta. Similarmente, el ladrillo básico del Libro del Génesis es el par enredado. A través del acoplamiento de temas relacionados, el autor tejió una historia que gira progresivamente a través del tiempo.

La composición del mapa inicial del genoma humano nos ha llevado menos de 50 años desde el descubrimiento de la doble hélice del ADN por Crick y Watson. Aun así, como cuando nos movemos precipitadamente en espiral dentro de la Edad Genética, no lo es sin una distorsionada sensación de deja vu. Nosotros no somos las primeras “criaturas” que reflexionan en el paraíso mortal de la genética. “El Árbol de Vida” y “Árbol del Conocimiento del Bien y del Mal” estaban al alcance de los bíblicos Adán y Eva. Se nos dice que abusaron del último y perdido acceso a lo antiguo. Mediante la genética, esta generación ahora “se cierne sobre la superficie del abismo.” Pero antes de que recreemos un mundo en el caos, permítasenos que haya primero un esclarecimiento.

La estructura básica de la vida no sólo es una revelación moderna, sino que está ciertamente entre las más antiguas. La doble hélice o par enredado se utilizó como la estructura literaria fundamental de la Torá. Torá se traduce habitualmente como “Enseñanzas” o “Ley.” Sin embargo, la clase gobernante de la antigua sociedad regia estaba versada en muchos idiomas. Según el maestro judío de principios del siglo I d. C. Filón de Alejandría, Moisés estudió las lenguas de todas las 70 naciones del mundo conocido. Las raíces relacionadas “tor,” “tort,” “tur,” “ter,” etc. se encuentran en otras muchas lenguas, incluso el griego y el latín. Estas raíces son la base de palabras comunes como tornado, tortura, tormento, torsión, turbina, tormenta, turbante, tour, torre, torreta y tornar – todas ellas denotando o connotando “retorcer.”

La Torá parece ser una historia construida un poco descuidadamente con tradiciones dispares. Sin embargo, hay un método subyacente a la locura. La Torá es una historia oculta. El nombre de la misma Torá indica ocultación o encriptación. También incluye la naturaleza del método de codificación que se utilizó, y es por consiguiente una pista para su decodificación. La “enredada historia” de la Torá es sumamente delicada y está herméticamente entretejida, de forma casi imperceptible al ojo desnudo. Sin embargo, bajo el microscopio de la arqueología, los componentes separados se distinguen una vez más.

El enredamiento se da en la Torá en tres niveles principales. El primer y más alto nivel involucra la naturaleza del propio Dios. En la tradición mesopotámica, fue Ea (Yah) a quien se le atribuye la creación del Hombre. “Ea” es un nombre semítico, y significa “(De qué) Casa (es el) Agua.” El nombre sumerio de este dios era Enki, “Señor (de la) Tierra.” Este dios creador no sólo fue conocido por dos principales nombres en Mesopotamia (uno sumerio, Enki, y uno semítico, Ea), sino que también tenía dos nombres distintos en Egipto. En el Bajo Egipto se le llamó Ptah. Sin embargo, en el Alto Egipto era Khnum, el que regulaba la inundación anual del Nilo. Ambos nombres, Ptah y Khnum, significan “Moldeador” o “Diseñador.” Ptah es descrito como “el que crea la vida en un torno de alfarero.” El dios Khnum del Alto Egipto era específicamente “El Dios Alfarero,” y en ocasiones fue descrito como formando a un hombre o a un rey en su torno de alfarero. Esto es una metáfora bíblica muy conocida utilizada en asociación con Yahvé.

En la Biblia, el nombre semítico/acadio de Ea toma las formas hebreas de Ye/Yehow/Yow (o Je/Jeho/Jo), como enJe-hu o Jehú (“Yahvé es Él”), Jeho-shafat o Josafat (“Yahvé Juzgado”) y Jo-ab o Joab (“Yahvé es el Padre”). Como sufijo, Ea se convierte en el hebreo –yah/yahuw (o –iah), como en los nombres bíblicos de Jerem-iah (Jeremías) yHezek-iah (Ezequías). ¿Pero realmente es así de simple? Es simple, pero no así de simple. Aunque el nombre deYahweh procede evidentemente del dios Ea (Yah), la deidad bíblica se convirtió en un dios mucho más violento (weh). Aunque era un gran creador, Enki/Ea no era el “Gran Creador.” El Yahvé bíblico es un ser supremo, universal y eterno al que se le atribuye todos los trabajos creativos anteriores realizados en la Tierra. En este aspecto, Yahvé es una deidad mucho más engrandecida con respecto a Ea.

Además de crear a la humanidad, las varias historias mesopotámicas veneran también a Ea como el dios que actuó para salvar del Diluvio al humano Noé. (Noé es llamado diversamente en las historias sumerias y acadias comoUtna-pishtim, Ziusudra, Atrahasis y Adapa.) Sin embargo, Ea no era el primero entre los dioses del panteón antiguo. Realmente, su acto de misericordia hacia Noé fue un acto de desobediencia civil con respecto a un dios superior. No era Ea, sino su hermano más favorecido Enlil (el Shu egipcio), quien determinó qué dioses y hombres habían pecado y con los cuales había que acabar. Las palabras y las acciones de dos de estos dioses venerados fueron enredadas como el Único en la narración bíblica.

Conclusiones

Así que tenemos “pistas” de la posible ubicación de Edén, y la gran cantidad de historia que nos dejaron los sumerios así parece confirmarlo. Por si fuera poco, los más reciente descubrimientos arqueológicos también parecen apuntar en la misma dirección.

Tenemos a personajes famosos en la historia, que con diferentes nombres han sido mencionados en diferentes culturas y épocas, pero que según los estudios más recientes, parecen ser los mismos.

Tenemos diferentes mitos de la creación, sin importar la ubicación geográfica ni la época, todos parecen hablar de los mismos personajes y hechos, aunque con diferentes nombres.

Pongamos un ejemplo tecnológico propio de nuestra época a modo de reflexión: Si tuviésemos la capacidad de enviar a un ingeniero, matemático o médico al siglo primero, completamente equipado, con Smartphone, Laptop, medicinas (antigripales, antibióticos, penicilina) incluso una beretta 9 milimetros, y este individuo  comienza a interactuar con aquella gente…¿qué pensarían aquellas personas de este sujeto?, dirían: nos cura la gripe y las enfermedades, nos alivia los dolores, nos habla con propiedad, sabe como construir, tiene un aparato que le habla (el teléfono); otro aparato con luces, sonidos y personas adentro (laptop) incluso otro aparato ruidoso que es capaz de quitarle la vida a un ser humano…definitivamente es un dios!

Esto lo pensaría cualquiera en aquellos tiempos, personas sin la capacidad intelectual para poder asimilar e interpretar lo que sus ojos ven…a menos de que fuera un religioso y sencillamente a nuestro sujeto de prueba lo colgaran por hereje! Y aunque cause gracias es la realidad, la religión se ha caracterizado a lo largo de la historia por temerle a lo desconocido y joder a todo lo que presente una amenaza a su institución.

La Historia de la Creación del Génesis es una versión sumamente condensada y estilizada de relatos sumerios y babilónicos más antiguos. Por ejemplo, El Génesis sólo menciona brevemente y de pasada a los Elohim (“los Dioses”). Debemos informarnos en las fuentes mesopotámicas acerca de los miembros individuales del panteón antiguo, y compararlos con las mitologías de Egipto, Canaán, Grecia, India e incluso China y las Américas. En el Antiguo Egipto, los ocho principales dioses masculinos del panteón antiguo, incluso Ptah/Khnum y Shu, se fusionaron en la antigüedad en el culto de Amón, “el Dios Oculto.” En un papiro de Leiden se lee: “Los Ocho dioses fueron tu primera forma, hasta que tú los completaste, siendo Uno…” Los griegos igualaron a Amón (también escrito como Amun y Amén) a su dios supremo Zeus (Zeus-Ammon), quién también incluía la plena deidad. La génesis del concepto bíblico del “Dios Único” se encontrará en esta misma creación teológica del hombre antiguo.

EL BÁCULO

 
El báculo es un hueso que se encuentra en el pene de la mayoría de los mamíferos, más precisamente en insectívoros, roedores, carnívoros y los primates. Entre las especies domésticas, se encuentra en el gato y el perro. Este hueso les permite a estos animales la penetración en ausencia de erección.
Su forma y tamaño varían entre las especies, y su función es la de hacer posible la erección. En los seres humanos ésta se logra cuando el tejido eréctil del pene se llena de sangre.
El hueso homólogo en las hembras se llama baubellum u os clitoridis.

AUSENCIA DEL BÁCULO EN EL HOMBRE

Un objeto de investigación sobre la evolucióm es el hecho de que el género humano presente esta ausencia tanto de pene óseo como de clítoris óseo, a diferencia de otros grandes mamíferos. De todas formas, este hueso es bastante reducido entre los grandes simios: en muchas especies tiene una estructura insignificante de 10 a 20 milímetros.

Archivo:Raccoonpenisbone.jpgEl zoólogo Richard Dawkins especuló en 1978, que la pérdida del hueso en los humanos, cuando está presente en nuestra especie más cercana (el chimpancé) se deba probablemente a la selección de las hembras, que buscaban signos de buena salud en los machos. La dependencia del pene humano en los medios vasculares para lograr el estado rígido lo hace particularmente vulnerable a las variaciones de la presión sanguínea. Una disfunción eréctil indicaba no sólo el estado físico del macho (como diabetes o trastornos neurológicos) sino también estados mentales como estrés y depresión.
 
 
EL MITO DE ADÁM

Según investigadores de la Universidad Johns Hopkins (Gilbert y Zevit, 2001), los primeros humanos se percatarían de la diferencia entre los restos de cualquier mamífero y los de los seres humanos. Para explicar la ausencia del hueso, habrían creado el mito de que al hombre le falta un hueso porque el Dios Yavhé se lo quitó al primer varón humano (Adám) para crear a la primera hembra humana (Eva). Ese mito quedó registrado en el libro del Génesis (2.21-23) de la Biblia Hebrea.
El texto bíblico sería una explicación acerca de cómo se le quitó ese hueso al primer hombre. El hueso peneano está más asociado con la paternidad que una costilla. La costura de carne a la que se refiere el versículo 2.21 podría referirse al rafe, la “costura” embrionaria que se percibe en el pene y el escroto. El hebreo bíblico no tenía palabras para referirse al pene, por lo que se tuvo que utilizar otra palabra. El término hebreo que se utilizó para costilla, tzelá, tiene otros significados aparte de ‘hueso’, como los marcos de la puerta y el tronco de los árboles (que funcionan como columnas de sostén). Entonces más bien podría referirse a un mero soporte estructural.

SEXO DURANTE MÁS TIEMPO

Una de las secuencias desaparecidas está normalmente unida a la expresión del receptor de andrógenos en los bigotes sensoriales y en los genitales. El andrógeno es una hormona sexual responsable del crecimiento de estos bigotes o vibrisas, y de la formacion del hueso en los penes de uchos mamíferos. La pérdida de estas estructuras disminuye la sensibilidad táctil de los seres humanos -carecemos de pelillos para detectar las corrientes de aire o percibir las distancias de los obstáculos en la oscuridad-, y elimina la espina en el pene, pero, a cambio, aumenta la duración de las relaciones sexuales en comparación con los demás animales y, es de suponer, también permite que éstas sean más agradables.

“Libérate de tus miedos, aléjate de tus prejuicios, olvida tus tabúes, piensa con claridad, rompe las cadenas que te aprisionan y vive en libertad”

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