Cuando las piedras cantaban……

Nos pondremos al día de las novedades en el aspecto geofísico!
Empecemos por el SOL…
Los dos máximos solares de los dos últimos ciclos, 1989 y 2001aproximadamente, produjeron no uno, SINO DOS PICOS, y en Mayo del 2013 ya tuvimos el primer pico en este ciclo solar 24,
ScienceCasts: Solar Max Double Peaked
y cuando los polos del SOL terminen volcando es cuando se termina de alcanzar el máximo solar del ciclo, o en este caso ese segundo pico esperado…En este ciclo 24, el polo norte solar ya está volcando y se espera que el polo sur vuelque para finales del 2013…
 
Una vez que acabe este ciclo solar, poco después del cambio de polos solar, y como ya venimos comentando desde hace tiempo, se espera un MÍNIMO DE MAUNDER, es decir, que el sol entre en una especie de hibernación y por lo tanto se pueda entrar en una mini era glacial…
A este respecto trata el libro de Jhon L. Casey, consejero sobre políticas espaciales de la Casa Blanca, COLD SUN…
…dónde comenta que el SOL entrará en hibernación durante unos 30 años…30 años sin ciclos de manchas…sin calefacción por decirlo de una manera que se entienda…
Al Gore y los suyos no tendrán sitio para esconderse dentro de poco a no ser que se entierren debajo de la nieve…
Hace poco, en julio, se produjo uno de los mayores agujeros coronales que se recuerdan, 80 veces eltamaño de la tierra…
Un agujero que se producía en el polo norte del sol que ya hemos comentado que está migrando, y que, una vez que migre también el polo sur, esos agujeros se podría extender por ambos polos, provocando enormes agujeros que impiden la formación de manchas o de “pequeños” calefactores en nuestro sol…
Sería a esto a lo que algunos se han referido, como Parravacini, en la antigüedad como el SOL NEGRO??
En cualquier caso, este ciclo 24 ya se viene confirmando como el más debil en los últimos 100 años, lo que confirma este más que probable apagado temporal de la calefacción de este sistema solar!
Pero para cuando se espera ese máximo solar representado por el vuelco de los polos solares??
Según una publicación de la NASA del 5 de agosto, (quedaros con este fecha que la volveremos a ver ya que fue la fecha del inicio de uno de los últimos megarituales..y lo relacionaremos con ISON, o más bien, demostraremos que ellos lo relacionan con ISON…), la inversión de polos en el SOL no estaría a más de 3 o 4 meses…
El campo magnético del Sol está a punto de voltear
Es decir…
Del 5 de NOVIEMBRE al 5 de Diciembre…
…si lo calculamos literal…coincidiendo curiosamente con el perihelio (punto más cercano al SOL) del cometa ISON, el próximo 28 de Noviembre…
Como recordaréis el cometa ISON fue, supuestamente, descubierto el pasado21 de septiembre del 2012…y fue nombrado así por las siglas del observatorio que supuestamente lo descubrió…pero después de todo lo que hemos visto, y sabiendo lo ritualistas que son, sólo viendo la fecha, equinocio de otoño, de su “descubrimiento” ya intuimos que fue más bien la fecha de comunicación pero seguro que no la de su descubrimiento y con lo del nombre tanto de lo mismo…
Al principio, ISON también recibió, aparte del COMETA DEL SIGLO, el nombre de:
COMETA DE NEWTON
…debido a la gran luminosidad y gran tamaño, como el de aquel año, que tendrá este cometa…
El Gran Cometa de 1680 sobre Rotterdam…
…un cometa con el que guarda unas cuantas coincidencias…
El perihelio (máximo acercamiento al SOL) de ISON se espera para el 28 de noviembre que, curiosamente, coincide con el día (cuarto jueves de noviembre) de la festividad de ACCIÓN DE GRACIAS en EEUU
Una festividad que, SUPUESTAMENTE, se viene celebrando en EEUU desde1621…Eso cuenta al menos la historia oficial…
Es muy curioso cómo después de que el AÑO DE LA FE se iniciase 77 díasdespués del ritual 777 de Londres,… , y que además, días más tarde de finalizar dicho “año de la fe” (24 de noviembre), el día del perihelio de ISON coincida con ACCIÓN DE GRACIAS…
Muy religioso todo, no?
Después del año de la FE, debemos de dar gracias!?!?!
Pero sigamos con las extrañas coincidencias del gran cometa de 1680 o el cometa de Newton….
Mientras el perihelio de ISON se espera para ese 28 de Noviembre, elperihelio del cometa de Newton fue el 30 de Noviembre de 1680…
Y mientras el día del maxímo acercamiento de ISON a la tierra o el día de mayor brillo o más grande, se espera para el próximo 26 de diciembre (9 años después del gran terremoto de sumatra…), el día de mayor brillo del gran cometa o cometa de Newton fue el 29 de diciembre de 1680…
Y aquí no terminamos, ni mucho menos, con las extrañas casualidades o coincidencias…
El cometa de Newton fue observado por última vez el
19 de marzo de 1961…
Os suena esa fecha??
A parte de ser el DÍA DEL PADRE??!?!?! en España.…,ha sido el día ritualistaelegido por la élite para iniciar las INVASIONES a IRAQ (2004) y 7 años después,  LIBIA (2011)
Hasta puede ser medio normal que a un cometa se le pueda considerar como el “padre” debido a que por lateoría de la PANSPERMIA, se les conoce como LOS SEMBRADORES DE VIDA!
En el polvo de los cometas podría estar la clave del origen de la vida
Pero que otro evento ocurrió por aquellas fechas en las que el gran cometa o cometa de Newton se veía en los cielos??
MÍNIMO DE MAUNDER
Jeje, esto se va poniendo interesante….
1645 hasta 1715 fue el periodo en el que E.W. Maunder observó una gran disminución en el número de manchas, de las 50.ooo mil manchas habituales, a tan sólo 50 en ese periodo, Y con décadas en las que no se contabilizó NINGUNA mancha!!
El mínimo de Maunder coincidió con la parte más fría de la llamada Pequeña Edad de Hielo, de los siglos XV al XVII, durante la que Europa, América del Norte, y quizás el resto del mundo, sufrió inviernos muy crudos.
Y esto lo unimos de nuevo con el libro COLD SUN…30 años de hibernación tras el máximo solar del último ciclo y que coincide con el paso de un cometa que puede ser el mismo de 1680 (1680-1715 fin de mínimo de maunder = 35 años…)
Demasiadas coincidencias, no?
Pero todavía no te caigas de espaldas…sabéis hace cuantos años hace del paso de ese cometa de
NEWTON = ISON??
2013-1680  333 AÑOS!!!
Jarrr!!!
Pero un cometa así debería de haber referencias si se produce con una frecuencia tan absolutamente concreta como parece en este primer análisis, no??
1680-333 = 1347
A alguien le suena esa fecha??
PESTE NEGRA
La peste negra o muerte negra se refiere a la pandemia de peste más devastadora en lahistoria de la humanidad que afectó aEuropa en el siglo XIV y que alcanzó un punto máximo entre 1347 y 1353; se estima que la misma fue causa de muerte de 25 millones de personas tan solo en Europa(aproximadamente un tercio de la población del continente en aquel entonces) y unos 40 a 60 millones más en Asia
Y aunque la versión oficial es que fue un brote de una variante de la bacteriaYersinia pestis, desde entonces se debate si fue el paso de un gran cometa el causante…
Fue un cometa el causante de la PESTE NEGRA?
…un debate que se está avivando especialmente en los últimos años….
Nueva luz sobre la PESTA NEGRA: La CONEXIÓN CÓSMICA!
(Un excelente artículo-resumen del libro…)
Es el título del libro del dendrocronólogo (es el método científico de citas basado en el análisis de los patrones de anillos de los árboles, también conocido como anillos de crecimiento) Mike Baillie de la Universidad de Queen, Belfast, Irlanda….
Este científico através de los anillos de los árboles se percató de un extraño patrón que rodeaba aquella fecha de 1680…
AMONIO
Es el elemento que encontró….y en los últimos 1.500 años ha habido 4 ocasiones en los cuales el mundo científico ha podido relacionar EL AMONIOde las capas de hielo de Groenlandia con interacciones atmosféricas de gran energía CAUSADAS POR OBJETOS PROVENIENTES DEL ESPACIO!!!
539
626
1014 (1347-333)
1908 El meteorito de Tunguska (Siberia)
Y os dejo con un párrafo textual del libro de Mike Baillie:
“Junto con la ciencia, Baillie cita evidencia contemporánea – parte de esta evidencia ha sido relegada al “mito”- de alrededor del globo que indica queefectivamente la Tierra estuvo sujeta a bombardeo del espacio durante el siglo catorce y que esto bien pudo ser no sólo la causa del GRAN terremoto del 25 de enero de 1348, sino también la causa de la Peste Negra. Baillie cita una gran selección de material de relatos de la época incluyendo el trabajo de Zieglercitado arriba”:
“Sequías, inundaciones, terremotos, langostas, muertes masivas de peces, truenos subterráneos, tempestades nunca antes vistas, cortinas de fuego, granizo de increíble tamaño, fuego del cielo, humo apestoso, atmósfera corrupta, una gran lluvia de fuego, masas de humo. (Ziegler)”
Os suena, no??
Pasaron por lo que HOY estamos pasando y que los de siempre nos han querido hacer pasar por CALENTA-MIENTO GLOBAL ANTROPOGÉNICO…
Curiosamente, este verano, en una de las múltiples charlas con Yelba en su país, hablamos de las ratas y de la peste negra…Yelba sostenía que las ratas, al contrario de lo que sostenía la teoría oficial, NO fueron las causantes de la peste…todo lo contrario…ellas se alimentan de este tipo de enfermedades, y por eso se las ha podido ver en grandes cantidades en aquellas zonas con más incidencia pero no porque fueran las propagadoras…
También por aquella época se produjo un mínimo solar
MÍNIMO DE WOLF
Desde 1280 a 1350…
Y podemos seguir un poco más en el tiempo todavía…
1347-333 = 1014
Ya hemos visto como aquí también se descubrieron grandes cantidades de AMONIO en las capas de hielo de Greolandia…
En la propia página de la NASA tenemos un cometa en el 1014 en el número octavo en el ranking de los que más se acercaron…
Y podemos seguir con más fechas, 681-348-15 (Estrella de Belen???)-318 AC y más referencias en el excelente trabajo que desde Historias Extraterretres han hecho en este apartado y que ha supuesto una pista muy importante en el trabajo de investigación que venimos haciendo sobre los rituales y simbología de nuestros amigos los illuminati…
Por cierto, con lo siguiente sí os podéis ir empezando a caer de espaldas aunque dejar algo para el final…que promete…
El año 1680 (la última pasada de ISON), y la época en el que seguro que empezó la tradición del día de acción de gracias, fue año bisisesto…
Lo podéis comprobar en esta página o restando 2012 (último año bisiesto) – 1680 = 332 y dividiendolo entre 4 = 83…al salir un número entero es que 1680 fue también bisiesto…
Pues en un año bisiesto, el 28 de novimbre es el:  día 333 del año gregoriano… y quedarían desde entonces…  33 días   para acabar el año!!!

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El secreto del Gobi

 Historia Ignorada

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“Colocaron en el centro un rayo de gran potencia dador de Vida, dador de luz,llenando con sus poderes a todo aquel que se les acerque.Colocaron tronos a su alrededor, tiene treinta y dos lugares,uno para cada uno de los Hijos de la Luz, colocados de tal manera, que constantemente les da la radiación, llena con la Vida de la Luz eterna”.

Tablas Esmeralda de Hermes Trismegisto

Síntesis de una iniciación en Mongolia

En agosto de 2007, un grupo de siete personas, que viajaron desde Argentina, Perú, Ecuador, Honduras y Puerto Rico, se reunieron en Mongolia para emprender una expedición al desierto de Gobi. Desde el Siglo XIX, un grupo de lamas custodia un lugar que se halla “conectado” con la mítica Shambhala, la ciudad sagrada del budismo que contiene la esperanza y el futuro de la humanidad.

Formé parte de esa expedición y debo decir que el viaje me ha afectado profundamente, tanto por las experiencias, como por la vivencia en sí de estar en un lugar tan sagrado, y haber podido corroborar de propia boca de los lamas mucho de lo que veníamos afrontando todos estos años en el contacto extraterrestre.

En lo que informaciones se refiere, pudimos “armar el rompecabezas” que señala la historia de un piedra de naturaleza cósmica (ver el artículo “El Código Roerich” en esta misma sección), sumamente importante, pues estaría entroncada con la leyenda del Santo Grial y episodios desconocidos del llamado “Plan Cósmico”. Esta información la fuimos recibiendo en una serie de experiencias desde el año 2003, y terminó de completarse en el contacto interdimensional que el grupo de viaje tuvo en el desierto de Gobi, en aquella “puerta” de luz que protegen los lamas desde hace casi 200 años.

Este es un pequeño resumen de lo recibido, que compartimos aquí para ser estudiado y comprendido.

Decenas de stupas y “Los Ojos que todo lo ven” de Buda protegen el área sagrada en donde se halla la puerta dimensional del desierto de Gobi.

La piedra de la Creación

El Universo Material fue creado por una realidad “no física”, dicen los extraterrestres. Ellos denominan a esa realidad “Universo Mental”, un lugar —si se puede emplear ese término— donde la luz es semejante en naturaleza a un pensamiento humano. La historia cuenta que desde allí se emanó el plano de la materia, dando aparición al espacio-tiempo y el nacimiento de gigantescas galaxias, estrellas, planetas, y todo el conglomerado celeste que hoy por hoy procuramos desentrañar observando el firmamento.

Con la aparición de vida inteligente, y el desarrollo de naves espaciales, la exploración del Universo y sus misterios fue una constante. De esta forma llegó el descubrimiento que cambió vertiginosamente el desarrollo tecnológico de las civilizaciones extraterrestres que nos precedieron: sus primeros exploradores hallaron una forma extraña de cristales muy cerca del centro de las grandes formaciones nebulosas y próximas al peligroso núcleo de algunas galaxias —en donde muchas veces perecieron al ser absorbidos por hoyos negros supermasivos—; entonces sus científicos tomaron muestras y las estudiaron intensamente, concluyendo de que se trataba de un desconocido fenómeno de “transmigración” de energía al haberse creado el Universo Material. Es decir, aquellos cristales provenían del plano de la mente en donde la luz no es física, pero que llegó a corporizarse al “pasar” al nuevo plano material que había sido engendrado.

Estos cristales eran diferentes a otros que eran conocidos en sus mundos de origen, generalmente formados durante la cristalización lenta de los magmas terminales —como ha ocurrido también en la Tierra—; el reciente hallazgo de aquellos impresionantes objetos verdes brillantes ponía todo en jaque: tenían un origen sobrenatural que les permitía acumular mayor cantidad de energía que los cristales convencionales. Ello, como es de imaginarse, supuso un gran salto tecnológico para aquellas civilizaciones que, con el transcurrir del tiempo, fueron aplicando el empleo de esos objetos para la industria, la navegación espacial, y más tarde para la guerra. Les llamaron “Ergomenon”. Y de acuerdo a su geometría y programación podían ser aplicados a distintas tareas. Pero aún no habían visto todo.

Un grupo de científicos decidieron estudiar el centro de la Gran Nebulosa de Orión. No era la primera vez que lo hacían, pero un accidente afortunado les llevó a dar con el mayor de los descubrimientos.

La imponente nave, en la cual se desplazaban a través del torrente de radiación ultravioleta de la gran nebulosa —y resistiendo las duras condiciones allí reinantes— golpeó de pronto un objeto que inicialmente pensaron se trataba de masa en formación. A través de sus pantallas vieron el cuerpo de roca, ya fragmentado, y distinguieron en su interior descubierto un brillo esmeralda que ya conocían. Inmediatamente introdujeron el objeto en la nave y, al limpiarlo de su efectivo “camuflaje”, se encontraron con un bellísimo cristal octaédrico, que de inmediato se encendió y les mostró cual oráculo el futuro de su civilización, la gran guerra que vendría, y la aparición de una nueva raza que daría esperanza a todo el Universo.

Los científicos que hallaron el Gran Cristal, sorprendidos, comprendieron que aquel cuerpo había sido el primero en “pasar” al Universo Material cuando el plano entero fue creado. Representaba el camino por el cual la luz mental se hizo sólida: una suerte de alquimia cósmica, y por ende el secreto de cómo se habían “construido” los mundos y soles, los portales y las galaxias. Aquel cristal maravilloso encerraba la formula de la Creación. Pero, ¿de qué estaba hecho aquel objeto? ¿Cómo se formó?

Generalmente se sabe que en un cristal las moléculas, átomos o iones se encuentran organizados simétricamente. Este orden interno muchas veces dictamina la “apariencia” del cristal. Empero estas formaciones no son exclusivas sólo de lo minerales, sino también de compuestos orgánicos. Incluso en el agua. ¿Era un ser vivo aquel cristal? ¿Qué fuente mantenía el orden de su perfecta estructura geométrica? ¿Cómo podía “ver” el futuro? Sea cual fuese la respuesta, los exploradores extraterrestres no podían abandonarlo a su suerte en el espacio. Sabían que no tenían más remedio que llevarlo con ellos. Finalmente lo tomaron como una misión, y se transformaron en sus primeros custodios.

El resto de la historia ya la conocemos: la denominada Guerra Antigua estalló en el mismo lugar donde anteriormente se había hallado el extraño cristal. Quizá, esta fue la razón de peso por la cual distintas civilizaciones se empezaron a interesar en la Nebulosa de Orión.

Lo cierto es que los primeros exploradores se exiliaron y dejaron el cristal a custodia de un grupo de guardianes y vigilantes que estaban comprometidos, en secreto, con la profecía del Gran Cristal. Algunos de ellos formarían parte más tarde del contingente de 32 enviados a la Tierra para sembrar la semilla de la luz.

Esa historia empezaba a adquirir otro sentido.

Arriba: representación de las “Tablas Esmeralda” de Thot el Atlante o Hermes Trismegisto. Se piensa que su sabiduría estaba plasmada en una piedra verde de origen cósmico, como el Grial, la Piedra de Chintamani que citaba Roerich, o la Diosa Umiña de los incas, otra esmeralda “sobrenatural” que podía curar a las personas. ¿Fragmentos del objeto “madre” que llegó de Orión al Gobi?

La fundación de Shambhala

De acuerdo a la información que los Guías nos fueron revelando, luego de la destrucción de la Atlántida —en el año 10,500 AC— un grupo de 32 seres extraterrestres, representando cada uno a una civilización diferente del cosmos, todas unidas bajo un mismo propósito de luz, llegaron a la Tierra para establecer un gobierno interno positivo; es decir, plasmar en nuestro planeta un orden que ya existía en el Universo, y que se veía reflejado en la denominada “Confederación de Mundos de la Galaxia”. Era el inicio de la Hermandad Blanca.

Una gran nave, de aspecto triangular y de un color blanco tan puro como la nieve, se instaló en el hoy desierto de Gobi, en Mongolia. La ubicación había sido estudiada previamente, pues en esa área del mundo, en el pasado, diversas expediciones extraterrestres se habían asentado construyendo inmensos túneles para la explotación mineral. Los 32 enviados aprovecharon la existencia de esas galerías abandonadas para adaptarlas a su misión de preservar y proteger la verdadera historia de la Tierra, que fueron “leyendo” del Registro Akásico o memoria matriz del planeta, y archivándola en una impresionante colección de planchas metálicas de ingeniosas aleaciones, semejantes al legendario “Oricalco” de Platón.

Este procedimiento era más que importante, ya que cada cierto tiempo, al completarse un ciclo cósmico, poderosas energías provenientes del espacio afectan el campo magnético de la Tierra alterando la información contenida en su “registro”.

En términos sencillos, los 32 enviados procuraron una “copia de respaldo” de toda esa información para que ningún fenómeno externo la perdiese para siempre.

También sabemos que fue allí donde se construyó el Gran Disco solar, un plan maestro que procuraba “unir” los otros doce discos que provenían originalmente de un gran objeto, que fue creado en tiempos de Lemuria para conectarse con el Universo y comprender su naturaleza.

Pero la misión de los 32 poseía un ingrediente secreto: habían traído con ellos el Gran Cristal que fue hallado en la Nebulosa de Orión. Lo depositaron en una galería subterránea especialmente acondicionada para su protección, bajo el suelo del silencioso Gobi. Y cuando el Gran Cristal fue colocado, se “activó”, iluminándose con un brillo esmeralda que parecía provenir de otro plano más allá de la materia. Entonces se produjo el “alumbramiento” del Gran Cristal: un pequeño objeto, de similar naturaleza, se desprendió de su madre. Aquel elemento emprendería un largo viaje a través de la superficie, mezclándose entre la humanidad en tiempos de suma trascendencia.

Ese objeto, al igual que el Gran Cristal que lo engendró, era indestructible. Pero ambos eran intensamente custodiados para que no cayeran en manos equivocadas. De hecho aquel pequeño cristal ha vuelto una y otra vez a los diferentes Retiros Interiores de Asia y de todo el mundo, pero sin integrarse nuevamente al gran objeto viviente que lo desprendió. Ello ocurrirá cuando la magna obra de la Hermandad Blanca termine.

Asociar el fragmento del Gran Cristal con la leyenda de la Diosa Umiña de los Incas, la Piedra de Chintamani de Roerich, e inclusive los primeros relatos que hablan del origen cósmico del Santo Grial, como se explicó  anteriormente, no resulta descabellado.

Los 32 enviados sabían que sólo la humanidad de este planeta podría revelar el misterio y mensaje del Gran Cristal, por tanto cierta tranquilidad reposaba en sus mentes cuando se produjo el despertar y alumbramiento de su tesoro secreto. Fue así que decidieron mover la gran nave hacia el extremo oeste del desierto, donde dominan las altas y sagradas montañas del Altai. Desde allí vigilarían cada rincón del antiguo Gobi.

Hallaron en el macizo del Belukha el lugar perfecto para ocultar su nave bajo su corpulenta estructura. Luego aprovecharon la tecnología de navegación de su ingenio espacial para congelar sus cuerpos —como si fueran a emprender un largo viaje— quedando en estados de animación suspendida. Lo hacían así pues al morir en la Tierra —donde seres de otros mundos experimentan un envejecimiento prematuro— sus almas deberían volver a sus planetas de origen, y ellos aún no habían terminado su misión. De esta forma quedaron físicamente “dormidos” en sus capsulas de hibernación, pero espiritualmente activos y vigilantes desde otro plano. Mientras la luz del Gran Cristal permaneciese encendida, cual rayo dador de vida desde su escondite secreto en el Gobi, ellos permanecerían aquí.

Este proceso supuso un traspaso de postas: desde que llegó el Gran Cristal a la Tierra los hombres más elevados del mundo, muchos de ellos supervivientes de la catástrofe de Atlántida, emprendieron viaje hacia el Gobi y el Altai, sintiendo fuertemente el llamado de los 32 y la energía de aquel objeto cósmico que ahora latía, cual luz maxin o antorcha eterna de cada Retiro Interior.

Así, el remanente de antiguas culturas antediluvianas, todos ellos seres sabios que habían comprendido el error de sus semejantes cuando se generó el divorcio entre la ciencia y la espiritualidad —como ocurrió con la Atlántida— se constituyeron en los nuevos guardianes materiales del Gobi y las altas cadenas montañosas adyacentes.

Era el inicio de Shambhala. La ciudad luz, la semilla de la Paz.

El cumplimiento de un plan cósmico

El Gran Cristal se había enlazado mágicamente con la red nodal del planeta, conectando incluso túneles y espacios subterráneos, inundando todo con su brillo verde brillante de creación. Durante varios miles de años, los habitantes de esta humanidad subterránea, vigilante y protectora de los secretos del Gobi y las montañas, permaneció activa físicamente. Hoy en día, la mayoría de aquellos Maestros ha emigrado a otros planos, en donde continúan su magna labor.

Esto está sucediendo porque se aguarda otro cambio de postas, tal como ocurriera con el deseo de los 32 enviados de perpetuar la cadena, quedando por voluntad propia a vanguardia de que todo lo anunciado se cumpla. Los mensajeros extraterrestres conocían bien su misión, pues en anteriores oportunidades, luego de la Guerra Antigua, su Consejo había enviado diferentes misiones a lejanos mundos para sembrar la semilla de la paz. La visita de estos seres a la Tierra suponía la décima cruzada. Y quizá la última y definitiva.

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El verdadero Secreto de los Andes

En 1961, un desconocido Brother Philip editaba en Inglaterra una obra controvertida: “El Secreto de los Andes”. El extraño libro, repleto de esoterismo, hablaba de los misterios del lago Titicaca y la existencia de un sacerdote llamado Aramu Muru como líder de una secreta “Hermandad de los Siete Rayos”. ¿Existen esos maestros ocultos?

Un santuario escondido en el altiplano

En el texto, Philip explica el pretendido origen de Aramu o el “Señor Meru”, afirmando que el presunto personaje fue un antiguo guardián del conocimiento de Lemuria ⎯tierras hoy sumergidas en el océano Índico, entre África y Madagascar, aunque confundidas con Mu, el otro mundo hundido en el Pacífico⎯. Supuestamente, luego de la caída de su civilización, aquel sabio sacerdote habría emigrado a Sudamérica, concretamente al lago más alto del planeta, para traer consigo un poderoso disco de oro, un objeto sobrenatural que recuerda al famoso “Disco Solar” de los incas, que otrora se podía contemplar en las paredes del Qoricancha, antes de la conquista española. Como fuere, el libro de Philip introdujo en los años 60 la existencia de Aramu Muru, la Hermandad de los Siete Rayos, y el Disco Solar como elemento importante de la Hermandad Blanca, además de mencionar lugares de poder como Marcahuasi o Paititi dentro de una red de “templos” que posee aquella esquiva comunidad de Maestros invisibles.

El libro de Philip cayó en mis manos cuando era un adolescente. Me intrigó sobremanera, ya que el primer punto que exploré en relación a los intraterrestres en Perú fue, precisamente, el lago Titicaca. Curiosamente, con los años, también visitaría los mismos enclaves que menciona Philip en la cordillera de los Andes y en la peligrosa selva amazónica peruana. Entonces me preguntaba: ¿cómo llegó a obtener esas informaciones? Al parecer, su libro “El Secreto de los Andes” fue una copia no autorizada de las experiencias de un grupo místico de California que ya había estado en Perú y Bolivia por “encargo” de la Hermandad Blanca. Su líder ―hoy desaparecida―, Sister Thedra, había sido la protagonista y depositaria original de esos extraños conocimientos que Brother Philip desparramaba en su controvertido libro.

Arriba: Sister Thedra y Brother Philip, los primeros impulsores en hablar de esa esquiva “Hermandad de los Siete Rayos”.

Thedra, o más bien, Dorothy Martin, había fundado en Shasta, al norte de California, su “Asociación Sanat Kumara”, con el objeto de preservar los mensajes de sus Maestros que, presuntamente, conoció en Perú luego de sobrevivir a un cáncer linfático en su Chicago natal. Se cuenta que permaneció cinco años en los Andes, y que con toda la información reunida volvió a los Estados Unidos para continuar su labor bajo el encargo de la oculta Hermandad de los Siete Rayos. Producto de su insólita experiencia, en 1955 publicó el “Registro Thedra”, libro que causó tremendo impacto en diversos grupos espirituales, esotéricos y de contacto extraterrestre. Esa obra habría sido la base de la posterior publicación de Brother Philip. Cosa que no le gustó para nada a Thedra.

En una nueva edición de su polémico “Registro Thedra”, Dorothy Martin se tomó el trabajo de publicar la siguiente aclaración sobre el libro de Brother Philip. Cito textual:

“En 1955 estas transcripciones fueron dadas al público por primera vez. Muchas manos, muchos trabajadores en la luz ayudaron en su preparación. Desafortunadamente, este material fue recientemente plagiado y publicado en un libro titulado EL SECRETO DE LOS ANDES. Fue hecho sin autorización, sin permiso de la Hermandad de los Siete Rayos” (Registro Thedra).

Me resultaba imperante mencionar todo esto porque el libro de Philip influyó muchísimo en diversos grupos de contacto, místicos y toda clase de exploradores que se lanzaron en búsqueda de esa hermandad y sus conocimientos. Independientemente de que esa comunidad espiritual de Maestros andinos existe, y que muchos de los lugares que menciona Philip efectivamente son Retiros Interiores de la Hermandad Blanca, lo cierto es que su obra mezcló todo ello con Maestros Ascendidos, extraterrestres, y hasta ángeles. Aunque sabemos de la conexión que une tan variados temas, la forma como Philip los planteó fue, según nuestra humilde visión, distorsionada. Probablemente por las creencias esotéricas de su época.

Philip, en realidad, era George Hunt Williamson, un entusiasta norteamericano por estos temas que fue estrecho colaborador y hasta testigo presencial de los encuentros cercanos del contactado George Adamski. Un detalle curioso…

Otro dato: se cuenta, además, que en 1957 Hunt Williamson conoció en persona al principal difusor del enigma de Marcahuasi, el Dr. Daniel Ruzo, viajando juntos a la meseta andina donde, al lado del explorador Gene Savoy ―descubridor del centro Chachapoya “El Gran Pajatén”― observaron la evolución de varios ovnis. Ante el acontecimiento, se dice, Hunt Williamson huyó aterrado meseta abajo. No obstante a esta experiencia, publicó en 1959 “Road in the Sky”, obra que ya se adentraba en el tema de las humanidades desaparecidas y seres de otros mundos. Hay que decir que buena parte de las informaciones de este primer libro fueron retomadas y complementadas posteriormente en “El Secreto de los Andes”, que fue publicado dos años más tarde y citando, como no podía ser de otra forma, a Marcahuasi. Es importante entender estos vaivenes en la publicación del libro de Philip por su enorme influencia en la búsqueda de la Hermandad Blanca del Titicaca.

Pero al margen de todo ello, Aramu Muru, Meru, o “Azur-Mah”, es un personaje real que habría existido físicamente hace miles de años atrás. Y de hecho una leyenda local lo conecta con la Puerta de Hayumarca que se encuentra en Puno (Perú) frente al lago Titicaca. Ese fue uno de los primeros lugares de poder que exploramos tras la estela de los Maestros.

Pues bien, la historia que uno escucha en el lugar sostiene que el sacerdote de Lemuria “desapareció” en la Puerta de Hayumarca para esconder de los españoles el disco de oro que trajo consigo. Pero esta historia involucra entredichos. Por un lado, la conquista fue hace 500 años, no en tiempos post lemurianos. Y por otra parte, hay sólidas informaciones que señalan el Qoricancha del Cusco y la huida al Antisuyo en el Siglo XVI como la vía de escape del Disco Solar a su lugar final de descanso: Paititi.  Al menos, esa es la historia de ese disco (en otro artículo ya vimos que no es el único).

Además, como adelanté, varios escritores esotéricos confunden Mu y Lemuria. Hay que decir que ambos son dos mundos distintos. El primero, evoca un presunto continente desaparecido en el océano Pacífico: la Kasskara de los indios Hopi, cuyos posibles restos se amparan en Pascua, Tahití, Samoa, las islas Cook, las Tongas, las Marshall, las Kiribati, las Carolinas, las Marianas, Hawai y las islas Marquesas (entre otras). De allí provendría Aramu Muru. Y, por otro lado, “Lemuria” fueron vastas tierras que, en una época muy antigua, se hallaban unidas a África y Madagascar: la cuna del ser humano, en el actual océano Índico.

Ahora bien, separando a un lado estas teorías, y estudiando detenidamente la información disponible en el lugar, es inevitable rendirse a los indicios de que en el altiplano peruano-boliviano hay un misterio de grandes proporciones que hasta el día de hoy no ha sido del todo desvelado. ¿Quiénes fueron los seres que guiaron a Thedra hacia los Andes? ¿Por qué los mismos lugares que visitó Philip en los años 50 son frecuentados en la actualidad por distintos grupos de contacto extraterrestre? ¿Existe, realmente, la Hermandad de los Siete Rayos?

Arriba: Mapa que recrea la posible migración de los supervivientes de Mu.

La Hermandad de los Siete Rayos

El lugar clave de este misterio es, sin dudas, el lago Titicaca. Fue el primer punto que cobijó a Thedra antes de que entrara en contacto con sus presuntos Maestros. Tanto Philip, como Thedra, ubicaban la “Abadía” de la Hermandad de los Siete Rayos en el altiplano.

En el “Registro Thedra” (gracias a mi recordado amigo Willy López de Lima, tengo una copia conmigo), se afirma:

“La Abadía es un punto focal para la Hermandad de los Siete Rayos. Está en el Lago Titicaca, mirando al Valle de la Luna Azul…” (Pág 179).

Y en “El Secreto de los Andes” también hallamos otra información referida al altiplano y la ubicación de la perseguida comunidad de hombres sabios. En ella, Philip afirma que dos personas de Estados Unidos tuvieron acceso a la Abadía en 1957. Dice que fueron asistidas por un hombre desconocido ⎯tal como se les había señalado en experiencias previas⎯, para conducirlos a un valle escondido en los Andes peruanos. Se cree que esto ocurrió en el norte de Puno. Pero también hay otras versiones que sitúan actualmente ese “Retiro” en algún lugar de Cusco. Lo cierto, es que ese templo no se llama “Abadía”. Ese es un término religioso que el grupo de Thedra acuñó. Para la Asociación Sanat Kumara en el presunto monasterio de la Hermandad de los Siete Rayos hay una organización mística, que empieza por un Aspirante; luego, más arriba, está el Novicio, Fraile, Monje, Prior y, finalmente, en la cúspide, el Abad. Por eso le llaman “Abadía”.

La palabra “Abad”, aunque se origina en viejos monasterios de Siria como un título honorífico para señalar a un hombre sabio y santo, se hizo muy conocida en los templos cristianos, inicialmente en la Europa de San Benito. Dudo mucho que la Hermandad Blanca emplee ese tipo de denominaciones tan cargadas de religión. Creo que es más una forma simbólica para referirse a la sabiduría o pureza de esos Maestros que protegen los santuarios perdidos de los Andes.

Y sobre la contradicción de que la “Abadía” se halle en Puno ⎯como originalmente sugiere Thedra y Philip⎯, o Cusco, ésta se resuelve al saber que no estamos ante un santuario, sino tres: en experiencias de contacto físico los Guías extraterrestres afirmaron que eran tres enclaves, uno ubicado al norte de Puno, el otro al norte de Cusco, y el tercero, al este de la célebre meseta de Marcahuasi (ver Informe Celea, 2001).

La Hermandad de los Siete Rayos sería un “brazo” de la Hermandad Blanca. Algunos chamanes andinos aseguran su existencia, y dicen que esa sociedad de sabios no es milenaria, sino más reciente: habría sido fundada por los grandes magos y sacerdotes del Tawantinsuyo luego de la conquista española en el Siglo XVI. Como fuere, algunos creen que no es casualidad que los incas tuvieran una bandera de siete colores. Esa bandera, aseguran, encerraba verdades metafísicas, como si de principios universales se tratara. Es la sabiduría que aún mantiene la Hermandad de los Siete Rayos. Sin embargo, la bandera de siete colores inca es un mito para la Academia Nacional de Historia del Perú. El tema, como vemos, es complicado.

Para los historiadores peruanos, en el imperio inca no existió el concepto de bandera, y por tanto éste nunca tuvo una. Así lo ha afirmado la historiadora e investigadora del Tawantinsuyo María Rostworowski, quien al ser consultada sobre la bandera de los siete rayos de colores, contestó:

Les doy mi vida, los incas no tuvieron esa bandera. Esa bandera no existió, ningún cronista hace referencia a ella“.

Al margen de ello, en mis distintos viajes a Puno y Cusco he escuchado de boca de ancianos chamanes alusiones a esa “Hermandad Perdida”. Lo hablé hace muchos años con Antón Ponce de León, cuando le visité en Samanahuasi, Urubamba, allá por 1994. El autor de “Y… El Anciano Habló”, sabía de esas hermandades secretas en los Andes, y que no era una comunidad, sino varias…

Los indios Qéros también lo saben. Tuve la ocasión de participar de dos expediciones al último reducto inca en los andes de Paucartambo (1996 y 2000). Aquellos hombres sabios de la montaña también hacían referencia a una sociedad de “Altomisayocs” que viven en comunidades aisladas, que se comunican telepáticamente y que pueden cambiar su apariencia humana por la de un ánimal, entre ellos, un gran cóndor blanco. Lo sé, suena a una locura. Pero esos mismos “poderes mágicos” poseían los primeros sacerdotes mayas, en México.  ¿Se trata de otra casualidad?

Arriba: un representante de la comunidad Q´ero comparte una histórica reunión con el Dalai Lama en el Qoricancha (Cusco, 2006).

Los Q´eros ⎯algún día escribiré sobre ellos⎯, saben de éstos y otros misterios. Pero no es fácil hablar con ellos: los más ancianos, y de mayor jerarquía espiritual, nunca bajan a la ciudad del Cusco.  Ellos permanecen en sus aldeas, emplazadas en la frías alturas de los Andes. Para llegar a ellas, hay que montar una verdadera expedición, con largas caminatas a más de 5,000 metros de altura.

Pero todos coinciden en algo: si hay un lugar donde se debe empezar a buscar, es en el lago Titicaca, ya que allí empezó todo…

Señales en el Altiplano

El espíritu de Shambhala se respira aquí con fuerza: los Andes y el lago sagrado, los guardianes gigantes (Chullpas) y los bloques de piedra de una humanidad desaparecida, son los recuerdos que evoca el intenso cielo azul de Puno reflejado en el lago navegable más alto de la Tierra. Es un escenario repleto de misterios.

Ya en 1977, la arqueóloga María Scholten de d’Ebneth sacudió los cimientos de la arqueología al publicar sus investigaciones sobre “La Ruta de Viracocha”. En dicho estudio, la señora Scholten demostró que diversos puntos arqueológicos de Bolivia y Perú—lugares que las leyendas marcan como “zonas de paso” del misterioso dios instructor Tecsi Viracocha— estaban magistralmente alineados con el uso de la geometría, poniendo así, sobre el tapete, los genuinos conocimientos científicos de las antiguas culturas andinas. Esto resulta inquietante porque lo primero que uno se pregunta es: ¿quién fue Viracocha? ¿Otro sacerdote salvado de las aguas como Aramu Muru, uno de los presuntos “maestres” de la Hermandad de los Siete Rayos? ¿Ambos no serán acaso el mismo personaje? ¿Por qué determinados lugares de poder se hallan “enlazados” por figuras geométricas? ¿Forma parte de un plan?

En Bolivia es bien conocida la disposición de los nevados Illimani, Illampu y Tiahuanaco —todos importantes centros de poder— en un sospechoso y perfecto triángulo.
Es importante mencionar que los grupos de contacto de Bolivia han vivido contundentes experiencias en los nevados antes citados, que son además lugares de continua actividad ovni. A todo esto podría añadir el enigma del Gran Tajo Rocoso o Desaguadero, que habría sido “abierto” por el dios Thunupa ―asociado también a la figura de Viracocha― en la playa de Chacamarca. Se piensa que el origen del Gran Tajo Rocoso es artificial, una singularidad sospechosa que permite drenar controladamente el lago sagrado y formar otros lagos menores como el Aullagas o Poopó.

El agudo escritor e investigador boliviano, Guillermo Lange Loma, aborda con valentía estos puntos extraños del altiplano en su libro “El Mensaje Secreto de los Símbolos de Tiahuanaco y del Lago Titikaka”, señalando además los sospechosos e impresionantes plegamientos que se observan a ambos lados del tajo de Thunupa, lo cual sugiere ese posible origen artificial. El Gran Tajo Rocoso puede ser visto desde el espacio, al igual que el lago sagrado, lo cual tampoco sorprende porque el Titicaca es —y de esto estoy absolutamente seguro— un importante señalizador planetario.

Debo reiterar que la “conexión” se percibe cuando se pisa estas tierras. Se siente en el aire, en la vegetación, en el azul del lago, y hasta en las piedras de las ruinosas paredes presuntamente incaicas de la Isla del Sol. Según nuestras observaciones, en la isla se encuentran numerosos túneles, que lamentablemente han sido tapados y enterrados por la superstición de la época feudal boliviana, tal como ha ocurrido también en Perú y Ecuador. Pero a pesar de ello, encontramos, luego de diversas indagaciones, la posible entrada —obstruida también, por cierto— del túnel que se afirma conecta con la Isla de la Luna y, por si esto fuera poco, desde allí con Cusco en el Perú. Cualquiera que ve esto, no podría evitar pensar que el legendario Manco Capac ―el primer Inca del Imperio del Tawantinsuyo― y sus hermanos viajaron al Cusco bajo tierra para salir por las cavernas de Pacaritambo.

Ignoro cuál fue el lugar exacto donde Thedra inició su contacto con los miembros de la Hermandad de los Siete Rayos. Pero sin duda ello pudo haber ocurrido en cualquier lugar del Titicaca, o en sus alrededores…

Hay uno en particular que suele ser referido por los exploradores.
Me refiero a Hayumarca, “La Ciudad de los Espíritus” en aymará.
¿Fue en Hayumarca donde Thedra entró en contacto con los Maestros?
¿Por qué tanto Thedra, como Philip, ni siquiera la mencionan, si es que realmente visitaron Puno? ¿No la conocieron?

Arriba: Ricardo González en la Puerta de Aramu Muru, en Puno, Perú.

La Puerta de Aramu Muru

Se accede al lugar desde la ruta que bordea al lago sagrado (que une Puno con Desaguadero). Ya en el camino, se pueden advertir sus extrañas formaciones rocosas que convierten al enclave en un verdadero laberinto. Visitar el bosque de piedra de Hayumarca es toda una experiencia. En su silencio, casi sobrenatural, uno siente apartarse. De hecho, su paisaje es sospechosamente similar al que uno puede hallar en Marcahuasi, en la sierra central de Lima. Irradia la misma atmósfera de misterio. Hoy sé por qué…

Lo que más cuentan los lugareños sobre el portal de Hayumarca es que éste se “abre” ante las personas correctas, caminantes que fueron invitados a franquear sus misterios. Esa entrada, o lo que fuese, sería espiritual, aunque hay relatos de traspasos físicos. Este fenómeno no ocurre siempre, pero cuando sucede, hasta el clima responde con fuertes tormentas, como si invisibles fuerzas de la naturaleza se activaran cuando el traspaso está por ocurrir. Huelga decir que no hay una fecha exacta para que esto suceda, pero los más ancianos dicen que los solsticios y equinoccios son “buenos momentos” para preguntarle a la Puerta. ¿Preguntarle a la Puerta? Los ancianos dicen que Hayumarca también funciona como un “oráculo”. Luego de varios viajes, investigaciones y experiencias allí, estamos seguros de ello. La Puerta no es sólo un umbral, sino un verdadero Templo.

No tenemos mayores rastros de su historia. De hecho, no se podría decir que es inca. Parece ser más antigua que el propio Imperio del Sol. El propósito de tallar una puerta ciega en semejante roca no deja de ser un misterio que ha taladrado la mente de muchos estudiosos. ¿Será efectivamente una puerta interdimensional a otra realidad, donde aguardan los Maestros intraterrenos? ¿O es solo un oráculo chamánico que se remonta a otros tiempos?

Como sea, nosotros fuimos testigos de varios fenómenos en el lugar, todos concentrados en torno a esa enigmática puerta.

Casi al centro de su pequeño pórtico, se puede apreciar una honda marca circular, que coincide con la ubicación del llamado chakra coronario si una persona agacha la cabeza para arrodillarse. Este detalle lo comprobamos cuando unos pequeños niños del pueblo nos contaron que en 1996 un grupo de personas, vestidas con túnicas azules y blancas, se inclinaban ante la Puerta cantando unas palabras extrañas (mantras). Nos contaban que tres de ellas hacían el trabajo: un hombre vestido de blanco, al centro, como arrodillado ―en un momento estuvo de pie y tenía en sus manos como un libro que lo leía en voz alta― y los otros dos acompañantes, vestidos de azul, en los extremos. Quien nos entregó la versión detallada de esta historia era el niño que fue testigo presencial del hecho al esconderse detrás de unas rocas y ver lo que sucedía. Aquel niño nos comentó, además, que vio cómo la puerta se abría y de su interior salía algo así como humo y una luz muy brillante, en donde el hombre vestido de blanco ingresó, y luego de algunos minutos, salió cargando dentro de un saco unos objetos metálicos…

Al margen de que este relato sea cierto o no, lo curioso es que coincidía con nuestras primeras observaciones. El pequeño marco que los visitantes denominan “puerta”, no es sino un altar donde el caminante debe arrodillarse ―como en un templo―. La “puerta”, en realidad, es el marco grande, de unos siete metros de altura, un acceso diseñado para un gigante… También supimos que la marca honda en la pared de roca era en el pasado la cuenca donde un cristal verde, al parecer poseedor de extraordinarias cualidades mágicas, se hallaba engarzado cual llave de ingreso a este Retiro Interior. Esa piedra es conocida en la sabiduría incaica como la sagrada Umiña, “la esmeralda de poder”, un elemento que nos acompañará en nuestra aventura hasta pisar las mismísimas arenas del desierto de Gobi. ¿Quién le entregó ese cristal de poder a los incas? ¿Qué relación guarda con los seres del mundo subterráneo? ¿Qué facultades tiene?

Presuntamente, ese cristal verde estuvo en Hayumarca, y habría sido quitado de la Puerta para ser escondido en las profundidades del lago Titicaca.

El cristal “abría” la puerta. Permitía al sacerdote ingresar al Retiro Interior que supone ser Hayumarca. Pero con la ausencia del objeto mágico, será el potencial psíquico del aspirante quien aporte la pieza clave para penetrar la membrana que separa el mundo de los sabios intraterrenos de nuestra realidad efímera. Esa pieza “psíquica” no sería otra cosa que la glándula pineal, asociada al esotérico “tercer ojo” que tanto estudian los iniciados. Algunos chamanes y místicos, con la intención de acelerar ese estado de “conexión” que supone el despertar de la glándula pineal, han utilizado bebidas alucinógenas como la Ayahuasca. Sé de varios grupos que se han reunido en la Puerta para penetrarla a través del “espíritu” de la bebida sagrada. Quienes lo hicieron dicen que la Ayahuasca los liberó de su cuerpo físico para cruzar el umbral de roca en una suerte de viaje astral. Pero debo decir que el abuso de estas bebidas para procurar experiencias místicas no es buen consejero. Más aún cuando el mismo estado de conexión que brinda la Ayahuasca puede ser generado a través de la práctica de la meditación que, también sea dicho, “activa” la propia glándula pineal.

Todo esto puede sonar descabellado. Pero los ancianos de los Andes lo saben. Saben que esas “puertas ciegas”, aparentemente muertas o dormidas, pueden ser cruzadas por un peregrino que vea más allá de sus ojos físicos. Probablemente, por esa razón, lugares como la Puerta de Hayumarca han permanecido ajenos al profano. En todo caso, más allá de las capacidades psíquicas que se pueda necesitar para acceder al misterio de esos lugares, la mención de objetos de poder, como el cristal verde o el disco de oro de Aramu Muru, no deja de ser inquietante, pues se trata de algo sólido y concreto, aunque oculto por sus pretendidas facultades sobrenaturales. Ese tipo de objetos han rodeado los relatos de la Atlántida ―como el extraño oricalco que citó Platón, o las piedras tuaoi que sugirió el sensitivo norteamericano Edgar Cayce―. ¿Acaso Aramu Muru no venía de tierras lejanas que se hundieron? ¿Trajo consigo la tecnología de su mundo olvidado?

De lo que no tengo duda es que esas hermandades existen. Y que 500 años después de la conquista española siguen vivas. También estoy convencido de que la Puerta de Aramu Muru ⎯independientemente de las mil versiones que hay sobre este personaje y su origen⎯ es un umbral real que conecta con el secreto.

Un secreto que, como dicen los ancianos chamanes, empieza a orillas del lago sagrado. Es tiempo de que lo que estaba oculto, salga a la luz.

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